Nacional.- Desde 2021, al menos cuatro niños venezolanos han fallecido en hospitales chilenos tras someterse a cirugías electivas bajo anestesia general, procedimientos que en principio no presentaban mayores riesgos. Un quinto menor quedó con secuelas neurológicas graves, lo que ha desatado un intenso debate médico, ético y político en el país.
La Sociedad de Anestesiología de Chile (SACH) alertó sobre la existencia de un estudio en España, en el que se analizaron seis casos clínicos de niños venezolanos con características similares y se detectó una patología farmacogenética, relacionada con una mutación de un gen mitocondrial transmitido por línea materna.
Expertos convocados por la SACH identificaron similitudes con un estudio español que vincula las muertes con la reacción adversa al uso de Sevoflurano, anestésico común en pediatría; con una mutación mitocondrial hereditaria, que podría aumentar la vulnerabilidad a ciertos anestésicos. Uno de los niños fallecidos presentaba dicha mutación.
Según SACH, los niños fallecidos en Chile fueron sometidos a técnicas anestésicas ampliamente validadas, utilizando fármacos como Sevoflurano, Propofol y Fentanilo. No se detectaron complicaciones agudas como hipoxia, anafilaxia o errores en la administración de medicamentos.
Lo cierto es que en estos casos todos los niños fallecidos comparten un patrón inquietante: los pacientes eran menores de seis años, previamente sanos y de nacionalidad venezolana. Tras las intervenciones, algunos no despertaron o lo hicieron con daño neurológico severo.
¿Una causa genética?
Ante estos hallazgos la SACH alertó al Ministerio de Salud y desde la cartera sanitaria anunciaron seis acciones, entre ellas la activación de protocolos y el análisis de los casos con expertos.
Sin embargo, las críticas no tardaron. Sandra Jaramillo, directora de la Sociedad Colombiana de Anestesiología, advirtió en un comunicado que la información difundida por la SACH carece de respaldo en publicaciones científicas validadas que permitan establecer una relación causal o generalizable.
”No existe evidencia que justifique una asociación directa entre nacionalidad y riesgo anestésico. Atribuir riesgo a un grupo poblacional específico sin pruebas contundentes es científicamente inaceptable y éticamente riesgoso”, advierte.

Reacción institucional
El Ministerio de Salud de Chile (Minsal) y el Instituto de Salud Pública (ISP) iniciaron auditorías clínicas y reforzaron la vigilancia farmacológica. Se están revisando los protocolos de anestesia pediátrica y se evalúa la necesidad de estudios genéticos previos en ciertos grupos de riesgo.
En el Minsal consideran que la situación descrita por los anestesiólogos es de ocurrencia infrecuente y por ello será abordada con el máximo rigor técnico y responsabilidad institucional.
La tragedia ha reavivado discusiones sobre el acceso a salud de la población migrante, la preparación de los sistemas hospitalarios y la necesidad de protocolos diferenciados. Mientras algunos sectores piden cautela y respeto por las familias afectadas, otros exigen transparencia y responsabilidad institucional.
En redes sociales hay preocupación de que la investigación impulsada por la SACH intente encubrir o justificar casos reales de negligencia médica. Hay sectores que además necesitan tener todo el mapa abierto y a disposición para velar por la prevalencia de la justicia.