Bajones y cortes en el Zulia: La factura pendiente del Sistema Eléctrico Nacional

A inicios de este 2026, la promesa de una estabilización definitiva del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) parece chocar nuevamente con la realidad de las plantas termoeléctricas locales.

por Noris Hernández

Maracaibo.- Mientras el país debate esperanzadoras agendas políticas y económicas, el zuliano enfrenta día a día su batalla más agotadora: la supervivencia bajo el calor extremo sin la garantía de un servicio eléctrico estable. Lo que para el resto de Venezuela son «fallas puntuales», en el estado Zulia se ha convertido en una rutina de cronogramas de cortes y bajones eléctricos inciertos que asfixia la economía doméstica y el descanso de las familias.

A inicios de este 2026, la promesa de una estabilización definitiva del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) parece chocar nuevamente con la realidad de las plantas termoeléctricas locales. La falta de mantenimiento preventivo y la desinversión en la red de distribución regional mantienen a municipios como Maracaibo, Cabimas, Lagunillas y Santa Rita en un ciclo de fluctuaciones que, lejos de desaparecer, han mostrado un repunte crítico en las últimas semanas.

Impacto en la calidad de vida

El problema trasciende la falta de luz. El impacto es multidimensional:

Salud y Descanso: Las altas temperaturas características de la región, combinadas con los cortes nocturnos, afectan el ciclo de sueño de niños y ancianos.

Economía del Hogar: La pérdida de electrodomésticos por las constantes «fluctuaciones» o bajones representa un golpe irreparable para el presupuesto familiar.

Comercio Local: Los pequeños empresarios deben invertir en plantas eléctricas cuyos costos operativos devoran el margen de ganancia, obligando a muchos a reducir horarios o cerrar sus puertas.

El clamor por inversión real

Especialistas en el área energética coinciden en que el Zulia no puede seguir dependiendo exclusivamente del «hilo eléctrico» que llega desde el Guri.

La reactivación plena de complejos como Termozulia es la única vía para que el estado recupere su soberanía energética. Sin embargo, los planes de atención anunciados por las autoridades suelen quedarse en la superficie, mientras la infraestructura de postes, transformadores y cableado en los sectores populares se deteriora a la vista de todos.

El sentir de nuestra gente

Radiografía de lo que vive el vecino:»Los cortes programados son diarios y por la noche cuando más necesitamos descansar”, comenta Enilda Armao, una abuela de 80 años que reside en el sector El Danto del municipio Lagunillas, quien agrega que son todos los días que sufre un corte eléctrico de dos y a veces de cuatro horas, en su mayoría en horas de la noche y de la mañana.

“Si por casualidad olvido cargar el celular, me quedo hasta incomunicada. La situación es insostenible. Solo espero que ese petróleo que EE UU nos están comprando ahora, sirva para arreglar el sistema eléctrico”, agregó.

Este testimonio es una gota de agua idéntica en cada hogar zuliano. Este problema no es político es de humanidad.

El Zulia sigue siendo el «laboratorio» de una crisis que parece no tener fin. Entre el calor y la incertidumbre, el reclamo es uno solo: que el derecho a la energía eléctrica deje de ser un privilegio y vuelva a ser un servicio básico garantizado.

El Regional del Zulia
Fotos/WEB

Te puede interesar

Copyright © 1990-2025 - Todos los derechos reservados.