MARACAIBO.- Concentrados en una emotiva ceremonia la comunidad y las principales autoridades eclesiásticas y educativas de la región rindieron honores a la memoria y el legado de Doña María Teresa Finol de Urdaneta, durante el acto de ascenso 2026 de la Banda Escuela Regina Coeli, una institución musical que nació de la visión humanista de la homenajeada hace más de tres décadas y que hoy en día se erige como la principal referencia sociocultural en el Zulia.
Un nacimiento inspirado en la fe
El origen de esta organización musical se remonta a 33 años atrás, cuando la entonces primera dama del estado María Teresa Finol de Urdaneta concibió un proyecto que uniría la formación de los ciudadanos con el fervor espiritual.
El ingeniero e historiador Gilberto Urdaneta Besson, esposo de la fundadora, detalló cómo nació la agrupación bajo el nombre original de Reina del Cielo o Regina Coeli, indicando que este programa se transformó en el bastión más exitoso de la idea global que ella impulsó, inicialmente conocida como el Instituto de los Niños Trabajadores y posteriormente reconvertida en la Fundación Niño Sueño Zuliano (Funizulia).

Urdaneta Besson relató que los primeros pasos de esta gran obra social se dieron en el año 1979 y creándose formalmente a inicios de la década de 1980 con la atención directa a 14 niños carretilleros que laboraban en el mercado de Las Pulgas.
Explicó que en aquel momento el contexto exigía darles herramientas de protección y educación a los menores que se veían obligados a trabajar en las calles para subsistir, una realidad que motivó la posterior edificación de infraestructuras entre ellas el teatro escuela y la biblioteca Monseñor Humberto Pintero.
Evolución institucional
Urdaneta Besson recordó que la estructura original de la organización abarcaba cinco programas fundamentales que funcionaron plenamente hasta hace unas dos décadas.
Entre estos pilares se encontraba la docencia formal que llegó a ofrecer escolaridad hasta el octavo grado, un servicio de comedor con aire acondicionado que proveía alimentación de primera calidad a estudiantes propios y de sectores adyacentes, atención médica y odontológica gratuita, áreas deportivas con un estadio modelo y un sólido sistema de capacitación técnica.
El esplendor de la música hecha con amor y mística
En la actualidad, la Banda Escuela Regina Coeli cuenta con una plantilla de hasta 76 integrantes, divididos entre músicos principales y aspirantes bajo un sistema de relevo generacional continuo. Urdaneta Besson fue enfático al catalogar a esta agrupación como la primera banda cultural y musical del Zulia en la actualidad, argumentando que la diferencia radica en la inmensa mística, el cariño y el sentimiento personal invertido por cada uno de sus miembros.

Este nivel de excelencia ha sido posible gracias a la dirección de Jenciree Valera Iguarán, a quien el ingeniero describió como una persona que ama la cultura y que cuenta con un liderazgo ejecutivo impecable. Destacó que el impacto de la banda ha trascendido los límites institucionales, siendo solicitada constantemente por entes públicos y privados de toda la geografía zuliana para engalanar los eventos más relevantes del estado, consolidándose como una escuela de vida para los jóvenes de los sectores populares.
Una ceremonia solemne en el corazón de San Antonio
El homenaje se inició formalmente en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, templo parroquial de San Antonio, ubicado detrás del sector Gallo Verde y en las adyacencias del barrio Andrés Eloy Blanco. La liturgia, calificada como un encuentro sumamente sentido y concurrido por los padres y representantes, abrió paso a los actos centrales desarrollados en el salón de reuniones de la Unidad Educativa San Antonio.
El desfile inicial de los 70 músicos generó una honda y favorable impresión entre los asistentes, sirviendo como una demostración viva de las capacidades artísticas presentes en los sectores populares de Maracaibo, la ceremonia contó con el aval y la presencia de destacadas figuras del ámbito educativo regional, representadas por Midalia y Liliana Márquez, además de la guía espiritual del presbítero Eleuterio Cuevas.

Una obra que trasciende las generaciones
El párroco extendió un reconocimiento público a los directores, instructores y técnicos de la banda escuela, tildando su labor de transformadora al convertir el ruido en armonía y tocar las almas mediante las notas musicales.
El sacerdote también alabó el amor inquebrantable de Don Gilberto Urdaneta Besson hacia su esposa y reafirmó ante los representantes que Doña María Teresa fue una proclamadora de la belleza perfecta y la solidaridad social, asegurando que su memoria continuará intercediendo por una obra que permanece viva por su carácter divino.
Para finalizar, Urdaneta Besson remarcó el carácter humilde de su esposa, confesando que ella realizaba esta inmensa labor social de manera callada, sin buscar protagonismos ni reconocimientos en el hogar, y agregó que el verdadero valor de la gestión que ella lideró por casi tres décadas se evidencia en el agradecimiento diario de ciudadanos que recibieron atención médica o educativa y en la permanencia de su retrato en la galería histórica de expresidentas de la fundación del niño zuliano, ubicada en las cercanías de la Plaza de Toros y del Colegio de Abogados.
El ingeniero concluyó que la única obra que verdaderamente perdura en el tiempo es aquella asentada sobre la educación, la enseñanza de valores humanos y el rescate de la infancia desfavorecida.
EL REGIONAAL DEL ZULIA
Redacción / Andrés Figueroa
Fotos / José López
