Deportes.- El Barcelona dio un paso crucial hacia el campeonato de LaLiga al imponerse por uno a dos (1-2) al Osasuna en El Sadar. Los goles de Robert Lewandowski y Ferran Torres sellaron una victoria que deja al equipo azulgrana a las puertas de convertirse en campeón de LaLiga. El título podría confirmarse este mismo domingo si el Real Madrid no logra una victoria ante el Espanyol.
Barcelona cerca de convertirse en campeón
El conjunto dirigido por Hansi Flick extendió su ventaja a catorce puntos sobre el equipo de Álvaro Arbeloa, que aún tiene quince puntos en juego en las cinco jornadas restantes. Pese a las importantes bajas por lesión de Lamine Yamal y Raphinha, el Barcelona mostró un rendimiento sólido y enfocado en su objetivo. La Liga, que parecía distante tras la derrota en el primer Clásico de la temporada, ahora está a su alcance.
El próximo Clásico, a disputarse la semana entrante, podría encontrar al Barcelona ya coronado o necesitando tan solo un empate para asegurar el campeonato frente a su eterno rival. La presión ahora recae sobre el Real Madrid, que buscará restar el punto clave en su encuentro contra un Espanyol necesitado.
Lewandowski, instinto goleador clave
Hansi Flick replicó la alineación que ganó en Getafe, introduciendo a Eric García como lateral por el sancionado Koundé y a Robert Lewandowski en el ataque en lugar de Ferran Torres. El futuro del delantero polaco, próximo a cumplir treinta y ocho años y con ofertas de Arabia, Estados Unidos e Italia, genera interrogantes en el club, aunque el presidente Laporta ha expresado su deseo de retenerlo un año más.
Lewandowski respondió en el campo con un remate de cabeza en el minuto ochenta y uno (81) que abrió el marcador. A pesar de una evidente falta de velocidad y fondo físico, su instinto goleador permaneció intacto, demostrando ser un delantero nato capaz de definir en momentos cruciales. Este gol fue fundamental para el camino del Barcelona como campeón de LaLiga.

Primera mitad de pocas emociones
La primera parte del encuentro transcurrió sin grandes sobresaltos. El Osasuna se mantuvo bien resguardado en defensa, neutralizando los ataques prolongados del Barcelona, que carecieron de mordiente y rapidez. Por parte del equipo catalán, solo se registraron dos acercamientos, uno de Lewandowski y otro de Bardghji, aunque sin generar ocasiones claras de gol.
El Osasuna, por su parte, adoptó una estrategia de contragolpe más definida. Antimir estrelló un disparo en el palo y, poco después, obligó al guardameta Joan García a una intervención destacada tras un potente tiro desde fuera del área. El primer tiempo concluyó con un empate a cero, en un partido espeso donde ambos equipos priorizaron la cautela.
Cambios estratégicos definieron el partido
Ante el estancamiento del encuentro, Flick optó por un triple cambio crucial a la hora de partido. Introdujo a Rashford, De Jong y Ferran Torres en sustitución de Bardghji, Gavi (quien ya tenía una tarjeta amarilla) y Olmo. Aunque Lewandowski parecía un candidato a ser sustituido, el técnico alemán confió en él, y el polaco respondió con su decisivo gol.

Ferran Torres selló el cero a dos (0-2) con una gran asistencia de Fermín, quien, junto a Gavi, destacó en el centro del campo. El gol de Rubén García para Osasuna en el tiempo de descuento, un soberbio testarazo, añadió emoción al marcador final, que consolidó la victoria azulgrana. El Barcelona ahora aguardará tranquilamente en casa el resultado del enfrentamiento entre el Espanyol y el Real Madrid para celebrar su potencial título de campeón de LaLiga.
Fuente: Diario AS
Fotos: Getty Images
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