Internacionales.- El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro volvió a recluirse este domingo en su residencia en Brasilia siete horas después de haber visitado un hospital privado para un procedimiento médico, en la que fue su primera salida tras ser condenado a 27 años y tres meses de prisión por golpismo.
Tres días después de que le fuera dictada la condena, el líder derechista, de 70 años, salió de su residencia, donde cumple prisión domiciliar desde el 4 de agosto por temores de fuga e incumplir medidas cautelares impuestas por el Supremo, para retirarse unas lesiones cutáneas.
Según el boletín médico divulgado tras el procedimiento, que se realizó bajo anestesia local y sin complicaciones, fueron retiradas quirúrgicamente ocho lesiones cutáneas, localizadas en el torso y en el miembro superior derecho del exmandatario, que serán enviadas a «análisis histopatológico» (biopsia).
Bolsonaro, que tendrá que regresar al hospital en unos 15 días para retirar los puntos, recibió además una reposición intravenosa de hierro para tratar un cuadro de anemia.
Segunda salida médica
El magistrado Alexandre de Moraes, juez instructor del caso de Bolsonaro, otorgó la semana pasada el permiso de salida para el exmandatario con condiciones.
Además de exigir la custodia policial permanente y un fuerte cerco de seguridad en los alrededores del hospital, por el riesgo de fuga del líder ultraderechista, solicitó un parte médico máximo 48 horas después de realizado el procedimiento.
El jueves pasado, por cuatro votos a uno, la Sala Primera del Supremo Tribunal de Brasil condenó a Bolsonaro a 27 años y 3 meses de cárcel por «liderar» un complot golpista para «perpetuarse en el poder», tras perder las elecciones de 2022 frente al actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva.
Es la primera vez que un expresidente brasileño es condenado por intento de golpe de Estado.
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