Curiosidades.-Lo que comenzó como unas vacaciones de cumpleaños con amigas en la ciudad costera de Fethiye, Turquía, se convirtió en un episodio médico insólito para Cathy Warren, una joven británica de 29 años. En septiembre de 2024, Warren sufrió un derrame cerebral que le provocó una rara condición neurológica conocida como síndrome del acento extranjero (SAF), despertando con un marcado acento tailandés.

Un diagnóstico poco común
El SAF es un trastorno del habla que altera la entonación, ritmo y pronunciación de una persona, haciéndola sonar como si hablara con un acento extranjero, aunque no haya tenido contacto previo con ese idioma. En el caso de Warren, el cambio fue tan drástico que incluso sus familiares tuvieron dificultades para reconocer su voz. “Siento que perdí parte de mi identidad”, confesó la joven en declaraciones a medios británicos.
De golpe de calor a emergencia neurológica
Los síntomas iniciales comenzaron con mareos y pérdida de movilidad en las piernas, lo que Warren atribuyó a un golpe de calor. Sin embargo, horas más tarde fue hospitalizada de urgencia. El diagnóstico confirmó un derrame cerebral, una condición que ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo al cerebro, provocando daños que pueden ser permanentes.
Desde entonces, Cathy ha iniciado un proceso de rehabilitación que incluye terapia del habla y apoyo psicológico. Aunque su salud física ha mejorado, el cambio en su forma de hablar ha tenido un impacto emocional profundo. “Es como si mi voz ya no fuera mía”, expresó.
Los especialistas señalan que el SAF puede durar semanas, meses o incluso volverse permanente, dependiendo del daño cerebral y la respuesta al tratamiento. En algunos casos, los pacientes logran recuperar su acento original, pero en otros, el nuevo patrón de habla se mantiene.
Un caso que despierta interés médico
El caso de Warren ha captado la atención de neurólogos y lingüistas, quienes lo consideran un ejemplo notable de cómo el cerebro procesa el lenguaje y la identidad vocal. Aunque el SAF ha sido documentado en menos de cien casos en todo el mundo, cada nuevo episodio ofrece pistas sobre la complejidad del sistema neurológico humano.