FARÁNDULA. – En una audiencia celebrada este lunes 4 de mayo de 2026, la reconocida cantante Britney Spears logró evitar la cárcel tras declararse culpable.
A través de su abogado, logró obtener un cargo menor por conducción temeraria bajo los efectos del alcohol y drogas.
La conducción temeraria es una infracción grave o delito contra la seguridad vial que ocurre cuando un conductor maneja con desprecio consciente por las normas, poniendo en peligro concreto la vida o integridad de otras personas.
Detalles de la sentencia y acuerdo legal
La artista de 44 años, quien no compareció personalmente ante el tribunal del condado de Ventura, fue representada por su defensor legal, Michael Goldstein.

Foto: Reuters
Tras el arresto ocurrido el pasado mes de marzo, la fiscalía presentó cargos por un delito menor que finalmente se resolvió mediante un acuerdo de culpabilidad.
El comisionado Matthew Nemerson sentenció a Spears a las siguientes medidas:
12 meses de libertad condicional.
Un día de cárcel, el cual se dio por cumplido debido al tiempo que la cantante pasó en comisaría tras su detención inicial.
Una multa económica que oscila entre los 517 y 571 dólares.
Asistencia obligatoria a un curso de tres meses (30 horas en total) para conductores bajo los efectos del alcohol.
Tratamiento de salud mental y rehabilitación
Como parte fundamental de la resolución judicial, el tribunal ha impuesto un estricto régimen de salud mental.
Spears deberá asistir a consultas con un psicólogo una vez por semana y acudir al psiquiatra dos veces al mes.
El entorno de la cantante destacó que ella se mostró «arrepentida por lo ocurrido», lo que motivó que ingresara voluntariamente en un centro de rehabilitación el pasado mes de abril para priorizar su bienestar.
Esta disposición al tratamiento fue un factor determinante para que el juez y la fiscalía ofrecieran un acuerdo más favorable, habitual en casos donde no existen antecedentes de accidentes o lesiones.
Contexto y futuro legal
Aunque la declaración de hoy cierra este capítulo, el juez recordó a la defensa que cualquier infracción similar en los próximos 10 años será procesada como un segundo delito, lo que implicaría penas mucho más severas.
Además, en caso de ser detenida nuevamente, Spears deberá someterse obligatoriamente a pruebas de detección de sustancias.
Este incidente ocurre tras años complejos para la «princesa del pop», quien en 2021 puso fin a la tutela legal de su padre y ha atravesado diversos altibajos personales y financieros, incluyendo el reciente divorcio de Sam Asghari y la venta de su catálogo musical.