Nacionales.- El buque especializado Wave Sentinel navega actualmente desde el archipiélago francés de Guadalupe hacia aguas territoriales venezolanas para iniciar la reparación definitiva del cable submarino de fibra óptica que conecta al país con el mundo.
Tras el fuerte sismo de magnitud 7.5 registrado el pasado 24 de junio, que estuvo precedido por uno de 7.2, esta arteria digital sufrió una ruptura crítica frente a las costas de La Guaira, afectando la estabilidad del servicio internacional. La embarcación, enviada por la empresa Cirion Technologies, tiene previsto su ingreso al territorio venezolano entre el 16 y el 17 de julio.
Una respuesta récord ante la emergencia digital
A pesar de que los trámites administrativos para movilizar este tipo de tecnología suelen demorar más de 45 días, las autoridades nacionales lograron reducir el tiempo de espera de forma drástica. La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ejecutó un plan de celeridad regulatoria que permitió concretar todos los permisos en apenas 14 días. En este sentido, la presidenta de Cluster Norte de Cirion Technologies, María Claudia Rey Castillo, resaltó que los logros alcanzados en estas dos semanas normalmente tomarían meses.
Antes de poner rumbo a Venezuela, el Wave Sentinel realizó una parada estratégica en Curazao entre el 11 y el 12 de julio para abastecerse de materiales técnicos y sumar a la tripulación especializada. Actualmente, el Estado venezolano y el sector privado mantienen una articulación permanente para garantizar que el despliegue técnico sea exitoso y eficiente.
Cirugía de alta precisión: ¿Cómo se repara la fibra óptica bajo el mar?
La intervención técnica se llevará a cabo a unos 1.800 metros de profundidad, una tarea que requiere de ingeniería de vanguardia y equipos robóticos avanzados. El proceso de reparación sigue un protocolo riguroso para asegurar la integridad de los delicados filamentos de vidrio:
- Localización y corte: Un robot sumergible (ROV) identifica el punto exacto de la avería en el lecho marino y realiza un corte limpio para retirar la sección del cable dañada.
- Extracción a superficie: Los ingenieros recuperan los extremos del cable y los suben a la cubierta del buque para trabajar en un ambiente controlado.
- Fusión láser: En un laboratorio libre de impurezas dentro del barco, se utiliza tecnología láser para unir los filamentos de fibra óptica, los cuales tienen el grosor de un cabello humano.
- Sellado y blindaje: La unión se protege con una armadura hermética de acero y resinas especiales capaces de resistir la enorme presión del fondo del océano.
- Reinstalación: Finalmente, el cable se deposita nuevamente en el fondo marino y se inyecta energía desde tierra para reactivar los amplificadores de señal y restablecer el flujo de datos.
Hacia la normalización del servicio internacional
Desde el momento del incidente, los operadores locales habilitaron desvíos de tráfico para rescatar el servicio de más del 60% de los usuarios, manteniendo la conectividad operativa de forma parcial. Sin embargo, la llegada del Wave Sentinel representa el paso decisivo para devolverle a Venezuela el total de su ancho de banda internacional.
El Director General de Conatel, Enrique José Quintana Sifontes, ratificó que la institución lidera estos desafíos tecnológicos para velar por la estabilidad del sector. Se estima que, una vez iniciadas las maniobras en altamar, las pruebas de transmisión concluyan con éxito en pocos días, cerrando así la contingencia de conectividad más grave que ha vivido el país en décadas.
EL REGIONAL DEL ZULIA
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