Economía.- La industria petrolera venezolana ha alcanzado un hito significativo al situar su producción nacional en el orden del millón de barriles diarios (bpd). Así lo informó Stefano Fugazza, segundo vicepresidente de la Cámara Petrolera de Venezuela (CPV), durante su participación en el Foro Venezuela Energética 2026, donde destacó el rol crucial de las empresas de servicios nacionales en este avance.
Según Fugazza, el despliegue de las organizaciones locales, bajo modelos de colaboración internacional, ha sido el motor fundamental para optimizar la reactivación de los yacimientos. En este contexto, la CPV proyecta que, de mantenerse el ritmo operativo actual, la producción del país podría escalar hasta el millón y medio de bpd al cierre del presente año.
El éxito del capital nacional y la tecnología extranjera
El directivo resaltó que la clave de la recuperación no reside únicamente en la inversión, sino en la capacidad operativa de las organizaciones locales. Citó como caso de éxito a la empresa Alex, la cual ha logrado tasas de recuperación de pozos calificadas como “increíbles” gracias a la sinergia entre el capital venezolano y la tecnología extranjera.
“Contar con las empresas venezolanas es lo más importante en este momento. El potencial existe, pero el éxito está vinculado a la fluidez financiera y al fortalecimiento de la infraestructura nacional”, subrayó Fugazza.
Un gremio robusto y activo
La Cámara Petrolera reportó un ecosistema empresarial dinámico que respalda la operatividad del sector:
Alcance Gremial: La CPV cuenta hoy con 300 empresas afiliadas.
Alta Operatividad: Al menos el 80% de estas organizaciones se encuentran trabajando activamente en proyectos de hidrocarburos a nivel nacional.
Alianzas Estratégicas: Ya han arrancado formalmente tres grandes alianzas que lideran proyectos de envergadura en las principales cuencas del país.
Impacto en la economía nacional
El optimismo del sector petrolero tiene un correlato directo en las proyecciones macroeconómicas. La reactivación de la industria principal del país permite a la Cámara estimar un impacto positivo en el Producto Interno Bruto (PIB) para este ciclo.
Las estimaciones sugieren que el crecimiento económico de Venezuela podría situarse en un rango de entre el 6% y el 8%. No obstante, la CPV enfatizó que el cumplimiento de estas metas dependerá de la eficiencia operativa y de la capacidad del sector para gestionar de manera sostenible el incremento de la producción venidera.
“El mensaje es claro: el potencial existe, pero el éxito está vinculado a la fluidez financiera y al fortalecimiento de la infraestructura nacional”, concluyó.