“Chilezuela, arepa y ron: expresiones que desataron la indignación de los venezolanos en Chile

Las frases, cargada de referencias culturales, fue interpretada como una burla hacia los símbolos de identidad venezolana, y provocó una ola de reacciones.

por Noris Hernández

Nacional.- Durante el debate legislativo sobre el proyecto de ley que establecería multas para ciudadanos chilenos residentes en el país que no acudan a votar, pero excluye a extranjeros con derecho a voto; el diputado socialista Daniel Manouchehri encendió la polémica con una frase que fue calificada como ofensiva por la comunidad venezolana residente en Chile.
Las declaraciones de Manouchehri se enmarcaron luego de que la parlamentaria del Frente Amplio, Claudia Mix, sostuviera que la derecha utilizó el debate de dicha iniciativa con fines políticos.

En su intervención, Manouchehri criticó a sectores de la derecha por, según él, querer “transformar a Chile en Chilezuela”, afirmando que hay sectores de la derecha con interés por “convertir el debate presidencial de Chile en un debate caribeño”.

“Nosotros no queremos que nuestra política sea de arepa y ron, queremos que sea con olor a vino tinto y empanada”, añadió.

Las frases, cargada de referencias culturales, fue interpretada como una burla hacia los símbolos de identidad venezolana, y provocó una ola de reacciones.

El contexto del debate lo representa un proyecto de ley en discusión que busca sancionar con multas a los ciudadanos chilenos que no ejerzan su derecho al voto. Sin embargo, excluye de esta medida a los migrantes avecindados con derecho a sufragio. La propuesta ha generado divisiones entre oficialismo y oposición, y ha abierto fuertes enfrentamientos sobre el rol político de los migrantes en Chile.

Reacción de la comunidad venezolana

La comunidad venezolana organizada en Chile rechazó categóricamente los dichos del legislador, alegando que utilizó «con tono burlesco y excluyente» y de forma «peyorativa» el «gentilicio venezolano.

Organizaciones de venezolanos en Chile emitieron un comunicado en el que calificaron los dichos como “violencia simbólica” y “caricaturización de su identidad”.

“No es aceptable que un parlamentario utilice nuestros alimentos tradicionales como la arepa y el ron, como instrumentos de burla y estigmatización”, expresaron.

También recordaron que, durante la dictadura chilena, Venezuela fue refugio para miles de chilenos, y exigieron respeto y disculpas públicas.

“Lamentamos y rechazamos categóricamente el uso del nombre de Venezuela como sinónimo de desastre, la caricaturización de nuestra identidad y la banalización de nuestros símbolos culturales. No es aceptable que en el recinto donde se legislan las normas de la República un parlamentario utilice nuestros alimentos tradicionales como instrumentos de burla y estigmatización, contrastándolos con una supuesta ‘chilenidad auténtica’ basada en vino tinto y empanadas, como si existiera una jerarquía entre culturas, sabores o pueblos”, expresa textualmente el comunicado.

La defensa del diputado

Manouchehri no ofreció disculpas. En cambio, reafirmó su postura:

“Mi discurso fue un emplazamiento a la derecha, que pretende convertir a los migrantes en una base electoral para sus intereses. Utilicé la metáfora, sin insultos. No es xenofobia, es sentido común. Esto es defender nuestra soberanía”.

“Estamos convencidos de que las autoridades que firmarán nuestros tratados internacionales, que fijarán nuestras políticas migratorias y que hablarán en nombre de nuestro país, sean elegidas por ciudadanos chilenos. Y si alguien quiere votar, que se nacionalice. Así de simple”, sentenció.

El parlamentario insistió en que el futuro de Chile debe ser decidido por ciudadanos chilenos, y que votar es un acto de pertenencia nacional, calificando a quienes contradicen la Ley de querer cambiar la Patria por un cálculo. “Lo que vemos hoy es que ellos quieren que los venezolanos le aseguren la elección a costa de nuestra soberanía. Nosotros vamos a seguir luchando para que el presidente de Chile, para que el presidente de nuestra patria, sea elegido por los chilenos”.

Con esta nueva arremetida en contra de la diáspora venezolana en Chile, se afianza el discurso de odio xenofóbico que ha venido creciendo en el país austral, donde los criollos sufren de insultos y ataques por parte de una parte de la población chilena que los ve como agresores, aupada por funcionarios como Manouchehri.

¿Xenofobia o debate legítimo?

El episodio ha reabierto el debate sobre el voto migrante, la representación política y los límites del discurso público. Mientras algunos defienden el derecho de los migrantes a participar en la vida democrática del país que los acoge, otros exigen que ese derecho esté condicionado a la nacionalización.

Las comunidades venezolanas residentes en Chile y quienes defienden el respeto intercultural, alzan la voz con profunda indignación, ante lo que les resulta peligroso: el uso de la migración como arma política.

“Utilizar la figura del ‘venezolano’ para fines electorales o como insulto velado es una forma de violencia simbólica. Hoy somos blanco de burlas; mañana podrían ser otros. Así se socavan los principios de una democracia saludable, que debe nutrirse del respeto, no del desprecio”, advierten los venezolanos en su reclamo público.

Las palabras de Manouchehri han puesto en evidencia la tensión entre identidad nacional y diversidad cultural en Chile. Más allá de la intención del discurso, el impacto sobre una comunidad migrante que busca integración y respeto ha sido profundo. En tiempos donde la democracia se construye con inclusión, el lenguaje importa.

 

Fuentes/IA/Portal 24Horas

Fotos/WEB

 

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