Internacionales.- Un cohete New Glenn de Blue Origin sufrió una severa anomalía y explotó en su rampa de lanzamiento durante una prueba de encendido en tierra este jueves 28 de mayo en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida. La compañía confirmó el incidente y aseguró que todo el personal se encuentra a salvo.
Jeff Bezos, fundador de Blue Origin, comunicó en la red social X que «es demasiado pronto para conocer la causa», pero ya trabajan en la investigación. Enfatizó que reconstruirán lo necesario para que el cohete vuelva a volar. Un video captado esa noche mostró el estallido en la plataforma.
Este incidente se produce después de un fallo en el tercer vuelo del New Glenn, el 19 de abril, que motivó una investigación de la Administración Federal de Aviación (FAA). En aquella misión, el propulsor aterrizó, pero la segunda etapa no logró colocar su satélite de carga en órbita.
La FAA confirmó la anomalía del cohete New Glenn de Blue Origin durante una prueba estática no autorizada. La agencia aseguró que no hubo afectación al tráfico aéreo en Cabo Cañaveral. Jared Isaacman, administrador de la NASA, destacó la dificultad de desarrollar nuevas capacidades de lanzamiento pesado y ofreció apoyo a la investigación.
Altibajos del Cohete New Glenn
El vuelo inaugural del New Glenn fue el 16 de enero de 2025. Aunque considerado un éxito parcial, la primera etapa no aterrizó de forma segura, un fallo atribuido al reencendido de los motores. La reutilización de propulsores es clave para Blue Origin en su competencia con SpaceX.
Tras diez meses de mejoras, el segundo lanzamiento del New Glenn en noviembre de 2025 fue exitoso, con el aterrizaje del propulsor y el envío de una misión de la NASA a Marte. Sin embargo, Dave Limp, CEO de Blue Origin, admitió que en el tercer vuelo la misión no cumplió las expectativas del cliente por un motor BE-3U.

Implicaciones para las Ambiciones Lunares
En enero, Blue Origin suspendió los vuelos de su cohete de turismo espacial, el New Shepard, para enfocarse en módulos de aterrizaje lunares tripulados. La compañía, junto a SpaceX, tiene contratos con la NASA para el programa Artemis.
SpaceX planea usar su Starship, aún en desarrollo y con prototipos que sufrieron explosiones. Blue Origin desarrolla un módulo más tradicional, cuyo primer vuelo se espera este año. La NASA evalúa ambos, buscando evitar dependencias de una sola empresa para la misión lunar de 2028.
Aún no se determina cómo la anomalía de este jueves afectará los planes lunares del cohete New Glenn de Blue Origin. Isaacman informó que se proporcionarán detalles sobre cualquier impacto en los programas Artemis y Moon Base a medida que la información esté disponible.
Con Información de reportes de CNN y la agencia AFP.
Fotos cortesía/capturas de video
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