CARACAS.– Un joven cabimense quien migró a la ciudad de Caracas, Venezuela hace más de 10 años narró los momentos de pánico que vivió junto a su esposa y tres hijos al momento de registrarse los dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 la tarde del miércoles 24 de junio. Su rápida movilización puso a salvo a su familia, pero su apartamento quedó totalmente destruido .
Marvin Rincón Basabe quien reside, junto a su esposa e hijos en el sector Santa Rosalía del municipio Libertador, pleno centro de Caracas, describió la realidad que afronta su núcleo familiar luego de que su vivienda sufriera afectaciones considerables. El colapso de estructuras adyacentes y el desprendimiento de escombros mantienen a la familia en una situación de vulnerabilidad, a la espera de un diagnóstico oficial de los cuerpos de rescate.

Un estruendo y la «ola de humo»
Describió cómo vivió el inicio del temblor mientras realizaba labores del hogar.
«Me encontraba trabajando con el esmeril y lo que escuché fue un estruendo grande, un sonido muy fuerte, como especie de un viento con un movimiento fuerte. Cuando miro, era como una ola de humo y mi esposa me grita: ‘¡Marvin, un terremoto, un terremoto!’. Salí corriendo, el esmeril se me soltó y si no lo agarro con rapidez, me corta la barriga».

En medio del pánico, Rincón tuvo que mantener la calma para movilizar a los suyos. «A mi esposa le entró una crisis de nervios, tuve que pegarle unos gritos fuertes para que reaccionara. En esos momentos tenemos que estar preparados para poder bajar y ayudar a los niños. Como pudimos, bajamos y logramos salir de aquí con vida. Dios nos guardo», manifestó conmovido junto a sus tres hijos: Dylan, Abraham y el pequeño Ángel David.
El llamado a las autoridades
Actualmente, Marvin Rincón y su familia no están pernoctando en el inmueble; se encuentran resguardados provisionalmente en un refugio habilitado cercano.
El ciudadano hizo un llamado público a Protección Civil, al Cuerpo de Bomberos y a los agentes gubernamentales para que realicen la evaluación técnica que determine si la vivienda es habitable o no.
«Estamos esperando la orden de ellos para ver qué nos dicen. Necesitamos la ayuda de los entes competentes en lo que más puedan para solucionar. Así como nosotros, hay muchísima gente que necesita en este momento», concluyó.

Gayledys Barrientos
Fotos y video cortesía
EL REGIONAL DEL ZULIA