Internacional.- El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur informó que a partir de este viernes 21 de noviembre, sus ciudadanos tienen estrictamente prohibido viajar a los estados fronterizos de Zulia, Táchira, Apure y Sucre, con excepción de sus capitales y algunas áreas específicas como la parte oriental de Zulia.
La medida implica la aplicación del Nivel 4 de alerta de viaje, el más severo en el sistema surcoreano, reservado para situaciones donde existe un “riesgo muy grave que amenaza la vida y la seguridad de los ciudadanos”.
Los surcoreanos que ignoren la prohibición se exponen a penas de prisión o multas según la legislación vigente en Corea del Sur.
El resto del territorio venezolano permanece bajo Nivel 3 de alerta, que recomienda abandonar la zona, vigente desde diciembre de 2019.

Motivos detrás de la prohibición
El gobierno surcoreano justificó la decisión en los recientes acontecimientos nacionales e internacionales en Venezuela, particularmente relacionados con la escalada de tensiones entre Caracas y Washington.
Estados Unidos ha intensificado su despliegue militar en el mar Caribe, lo que ha generado un clima de incertidumbre y riesgo en la región.
Corea del Sur, como aliado estratégico de Washington, ha respondido con medidas preventivas para proteger a sus ciudadanos.
Este anuncio refleja cómo la crisis venezolana trasciende fronteras y afecta directamente a países asiáticos.
La prohibición surcoreana se aplicará a partir de las 23:00 hora local (14:00 GMT) y se reserva para situaciones donde existe “un nivel de riesgo muy grave que amenaza la vida y la seguridad de los ciudadanos”, de acuerdo con el portal web del Ministerio de Exteriores de Corea del Sur, sumándose a las advertencias de otros gobiernos que han elevado sus alertas de viaje hacia Venezuela en los últimos años.
La decisión también evidencia el impacto de la geopolítica global, donde las tensiones entre Caracas y Washington repercuten en la seguridad de terceros países.
El veto de viajes impuesto por Corea del Sur marca un nuevo capítulo en la relación internacional con Venezuela. Más allá de ser una medida de seguridad, es también un gesto político que subraya la preocupación global por la estabilidad en la región. La prohibición, que entró en vigor este viernes, refuerza la percepción de que Venezuela se encuentra en un escenario de alto riesgo diplomático y militar.
El Regional del Zulia
Fuente/Sumarium
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