Deportes.- El exfutbolista brasileño, Dani Alves, tras salir absuelto de una acusación de agresión sexual que lo mantuvo más de un año en prisión, ha encontrado refugio en la fe cristiana evangélica, convirtiéndose en predicador activo en congregaciones religiosas, dando un giro sorprendente a su vida.
La transformación alcanzó su punto más visible este fin de semana, cuando Alves apareció frente a los feligreses de la Iglesia Elim Girona pronunciando un testimonio cargado de emotividad sobre su encuentro con Dios.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran al exdefensor del Barça hablando con convicción ante una audiencia atenta, un escenario muy distinto de los estadios que lo vieron brillar durante dos décadas.

Durante su intervención, Alves compartió reflexiones sobre la cercanía divina y su propia experiencia de redención. «Hay que tomar en serio las cosas de Dios y hay que tener fe. Yo soy una prueba de ello. Yo hice un pacto con Dios», declaró el brasileño ante la congregación.
Sus palabras revelaron también el momento crucial de su conversión: «En medio de las turbulencias, en medio de la tempestad, siempre hay un mensajero de Dios. Y ese mensajero en el peor momento de mi vida, me recogió, me llevó para la Iglesia para el camino y hoy yo estoy en el camino gracias a ellos».

Deportes.