Internacionales.- El proceso de transición presidencial en Colombia se ha quebrado por completo. El mandatario electo, Abelardo de la Espriella, anunció la suspensión inmediata de las mesas de empalme con la administración saliente. La decisión responde de forma directa a las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien afirmó públicamente que el líder outsider «no ganó las elecciones» y desconoció la legitimidad de las autoridades entrantes.
Este enfrentamiento sumerge al país en una crisis institucional inédita a pocas semanas del cambio de mando, programado para el próximo 7 de agosto.
La ruptura formal ocurrió tras una serie de publicaciones en redes sociales. De la Espriella instruyó a su vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, congelar el traspaso de información con lo que calificó como un «gobierno corrupto que termina su periodo».
Minutos antes, Petro rompió su promesa de respetar el escrutinio definitivo. Sin presentar pruebas concretas, el mandatario saliente denunció un «fraude electoral por vía algorítmica» y aseguró que el verdadero ganador de los comicios era Iván Cepeda.
Petro centró sus críticas en el voto en el exterior —donde De la Espriella obtuvo una ventaja determinante— y cuestionó a la Registraduría Nacional por delegar la ciberseguridad a firmas extranjeras.
Choque por la política de seguridad y «Paz Total»
El desconocimiento de Petro se produjo horas después de que el presidente electo desvelara sus planes de seguridad. El líder del movimiento Defensores de la Patria anticipó que derogará los mecanismos principales de la «paz total», la estrategia bandera del actual gobierno para negociar con guerrillas y disidencias.
De la Espriella confirmó que reactivará de inmediato las órdenes de captura contra los miembros de grupos armados ilegales. «A los violentos les hago un único ofrecimiento: sometimiento a la justicia con los beneficios que la ley actual contempla», sentenció el político de centroderecha, marcando un giro radical en la política exterior y de defensa del país.
Incertidumbre democrática y protestas
Como respuesta al avance de la oposición, Gustavo Petro convocó a movilizaciones ciudadanas masivas para el próximo 20 de julio, coincidiendo con el Día de la Independencia nacional. Analistas y figuras de la política local han manifestado su profunda preocupación por el impacto que este llamado y la postura del Ejecutivo saliente puedan tener sobre la estabilidad democrática de la nación.
A pesar de la orden de suspender las reuniones presenciales de empalme, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, aclaró que los equipos técnicos de la nueva administración continuarán trabajando de forma interna. El equipo del mandatario entrante seguirá recopilando y documentando de manera rigurosa la realidad del país para asumir el control del Estado en la fecha constitucional establecida.
Agencias Internacionales.
El Regional del Zulia.