Internacional.- A partir de este jueves 16 de octubre, el Gobierno de Estados Unidos comenzará a aplicar una nueva tarifa de 1.000 dólares a los migrantes que reciban un permiso de permanencia temporal bajo el programa conocido como parole humanitario, una medida que marca un giro significativo en la política migratoria del país.
El parole es un tipo de permiso de residencia temporal que se concede a extranjeros por razones humanitarias urgentes o de beneficio público significativo. Tradicionalmente ha sido utilizado para brindar alivio a personas en situaciones vulnerables, como solicitantes de asilo, refugiados o migrantes con necesidades médicas urgentes.
En caso de que el beneficiario del programa no emita el pago requerido, una vez se presente a inspección en un puerto de entrada o ya esté físicamente presente en los Estados Unidos, su permiso será cancelado, indicó el comunicado donde se anuncia la medida.
Una nueva carga económica
La disposición, anunciada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), establece que “cualquier extranjero que reciba un permiso de permanencia temporal en los EE.UU. que no cumpla con una excepción” deberá pagar la tarifa de 1.000 dólares. Esta medida entra en vigor en el año fiscal 2025 y está sujeta a ajustes anuales por inflación.
Según el comunicado oficial, el cobro se aplicará tanto a nuevos solicitantes como a quienes tengan peticiones pendientes de regularización de estatus.
Las excepciones incluyen casos de emergencia médica, menores no acompañados, asistencia a funerales o si el DHS entiende que la concesión del permiso resultará un «beneficio público significativo» para un extranjero «que ha ayudado o ayudará al Gobierno de los Estados Unidos en un asunto de aplicación de la ley», y otras situaciones específicas que serán evaluadas por las autoridades migratorias.

Contexto político y críticas
La nueva tarifa forma parte de una serie de reformas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, que ha mantenido una postura firme en materia migratoria. Durante su mandato, el parole ha sido objeto de restricciones y cuestionamientos, con el argumento de que su uso se ha extendido más allá de sus fines originales.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han expresado preocupación por el impacto económico que esta tarifa podría tener en personas que ya enfrentan condiciones precarias. “Es una barrera adicional para quienes buscan protección humanitaria”, señaló un portavoz de la organización Human Rights First.
Implicaciones para los migrantes
La medida podría afectar a miles de personas que buscan ingresar o permanecer legalmente en Estados Unidos bajo el amparo del parole. Además, se suma a otras acciones recientes del gobierno, como la imposición de multas de hasta 5.000 dólares por cruces ilegales en la frontera con México.
La nueva tarifa fue uno de los cambios que introdujo el pasado julio la ‘One Big Beautiful Bill'(Un gran y hermoso proyecto de ley), una iniciativa central en la agenda del presidente estadounidense, Donald Trump, que aumentó su margen de maniobra durante la actual legislación.
Con esta nueva política, el Gobierno busca reducir el número de solicitudes y reforzar los controles migratorios, en línea con su objetivo de “ordenar y asegurar” el sistema de inmigración.
Los congresistas republicanos del Comité Judicial de la Cámara de Representantes habían propuesto el pasado mes de abril implantar un cobro de $ 1.000 por una solicitud de asilo, entre otros incrementos a los trámites migratorios. En varios de los casos, alguien que solicita asilo puede recibir un «parole» temporal.