Maracaibo-Zulia.- Una escena que parecía cotidiana en una panadería de Maracaibo se convirtió en el epicentro de una preocupante alerta ciudadana. A plena luz del día, en el Conjunto Residencial Las Pirámides, una vendedora fue víctima de un inusual robo que ha encendido las alarmas sobre una nueva modalidad de acción delincuencial que ya ha sido reportada en países como Colombia y que ahora parece estar llegando a Venezuela.
Eran cerca de las nueve de la mañana de este jueves cuando el crimen llegó perfumado a la panadería Los Martínez, ubicada en la torre D del conjunto residencial sobre la vía principal de Pomona. Según reportan los afectados a través de las Redes sociales, un hombre ingresó fingiendo ser un cliente interesado en comprar, entabló conversación con la vendedora. En medio del diálogo, se aplicó una crema aromática en una mano y, con aparente naturalidad, la acercó al rostro de la mujer.
Minutos después, la vendedora quedó inconsciente o, según algunas versiones, en un estado de vulnerabilidad que la dejó a merced del delincuente. “Te deja ido y vulnerable”, relató su hija, quien fue la primera en alertar a los vecinos a través de los grupos de mensajería del conjunto residencial.
¿Burundanga en juego?
Aunque no hay confirmación oficial sobre la sustancia utilizada, los vecinos no tardaron en especular. “Ese tipo usó burundanga… Cómo va a ser que usen eso para llevarse unos cuantos dólares y unas mayonesas… ¡Por Dios!”, exclamó un residente en las afueras del local.
La burundanga, nombre popular de la escopolamina, es una droga que ha sido utilizada en Colombia para cometer robos y agresiones, debido a su capacidad para anular la voluntad de las víctimas. Su uso ha sido documentado en entornos urbanos, especialmente en ciudades como Bogotá y Medellín, y ahora parece estar cruzando fronteras hacia Venezuela.
Un botín modesto, pero un método alarmante
El delincuente se llevó 15 dólares en efectivo y algunos frascos de mayonesa. El negocio apenas había abierto, por lo que no había mucho dinero en la caja. El robo, aunque de bajo monto, ha generado inquietud por el método empleado, que podría replicarse en otros comercios y espacios públicos.
La hija de la víctima relató que el hombre incluso pidió la opinión de su madre sobre la fragancia, asegurando que quería regalar la crema a su esposa. Este detalle refuerza la hipótesis de que el ataque fue premeditado y que el agresor utilizó una sustancia para manipular a la víctima.
Un llamado a la prevención
Hasta el momento, se desconoce el estado de salud exacto de la vendedora, aunque se presume que está fuera de peligro. Las autoridades aún no han emitido un comunicado oficial sobre el tipo de droga utilizada ni sobre la identidad del agresor.
Este caso pone en evidencia la necesidad urgente de campañas de prevención y educación ciudadana sobre este tipo de delitos. Comerciantes, trabajadores informales y ciudadanos en general deben estar alertas ante interacciones sospechosas, especialmente aquellas que involucren sustancias aromáticas o contacto físico inesperado.
El Regional del Zulia
Fuente/Es con Usted
Fotos/WEB