LA GUAIRA, VENEZUELA.- A más de diez días de los potentes sismos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, la magnitud de la tragedia se hace visible en las laderas del cementerio La Esperanza, en el estado La Guaira.
Entre retroexcavadoras que abren trincheras y el constante ir y venir de camiones frigoríficos, el país intenta gestionar una crisis humanitaria que ya deja un saldo oficial de 3.342 fallecidos y 16.740 heridos.

Cementerio La Esperanza en el estado La Guaira
El cementerio de emergencia: Dignidad frente al caos
En una zona apartada de tierra seca, a una hora de La Guaira, se ha habilitado un sector de emergencia en el cementerio La Esperanza para albergar los cuerpos rescatados de los escombros.
Aunque las imágenes de las zanjas impresionan desde el aire, las autoridades enfatizan que no se trata de fosas comunes en el sentido estricto.
Cada cuerpo es depositado con una cruz blanca, piedras que delimitan la tumba y un código de identificación.

Foto Chelo Camacho – El País
Eli Zabala, funcionario municipal a cargo de la operación, defiende la labor: “No los tenemos como perros o como basura… cada uno de ellos tiene una sepultura digna”.
Hasta la mañana de este lunes, se habían sepultado a 253 personas, de las cuales 159 aún permanecen sin identificar, marcadas solo con la inscripción «identificación especial» a la espera de ser reclamadas.

Cementerio La Esperanza en el estado La Guaira Foto: AFP
El desafío de la identificación
La gestión de los cadáveres ha sido uno de los mayores retos. Antes de las inhumaciones, las autoridades realizan un registro fotográfico y documental de cada cuerpo para facilitar futuras identificaciones por parte de sus familiares.
En medio de hileras de cruces anónimas, destaca la tumba de Yonhatan Calderón, de 13 años, cuya fotografía pegada a la madera oscura es el único rostro visible en el sector de las víctimas del sismo.

Foto Chelo Camacho – El País
Colapso en morgues y críticas a la gestión
El desastre superó rápidamente la capacidad de los hospitales y morgues oficiales. En los primeros días, el caos reinó en depósitos improvisados, como estacionamientos y silos en el puerto de La Guaira, donde cientos de cuerpos quedaron expuestos al sol del Caribe, generando olores insoportables para los vecinos.
La gestión de la emergencia ha recibido fuertes críticas por la lentitud en el despliegue inicial.
Habitantes de la zona denunciaron la falta de maquinaria e insumos básicos durante las primeras 72 horas, teniendo que rescatar a sus seres queridos de entre los escombros con sus propias manos.

Foto Chelo Camacho – El País
Solidaridad en medio del luto
En las iglesias de todo el país se han celebrado misas fúnebres y se espera un encendido de velas masivo.
La esperanza de hallar supervivientes se agota, pero el compromiso de las familias persiste.

Foto Chelo Camacho – El País
Fuente El País
Fotos Chelo Camacho – El País / AFP
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