Salud.- El panorama sanitario de Venezuela comienza a recuperar, aunque de forma incompleta, su brújula estadística. La publicación de tres boletines epidemiológicos en lo que va de 2026 —correspondientes a las semanas 12, 13 y 14— marca el fin de un ciclo de silencio oficial que inició en 2017, y revela la reaparición oficial de la chikungunya, una enfermedad de la que no se tenían cifras desde 2014, y de patologías endémicas como la malaria y la fiebre amarilla.

Chikungunya: El regreso de un viejo conocido
El Boletín N° 14 (del 5 al 14 de abril) reconoce formalmente que el virus del chikungunya circula nuevamente en el territorio nacional. Según el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), se han confirmado cuatro casos entre finales de 2025 y el primer trimestre de 2026: uno en el estado Sucre y tres en las parroquias Sucre y San Agustín del Distrito Capital.
El médico pediatra Alejandro Crespo Freytes, especialista en gerencia pública, destaca que este reconocimiento ocurre en un contexto de alerta regional emitido por la OMS ante el aumento de casos en las Américas. No obstante, Crespo advierte un vacío sospechoso: la ausencia de datos sobre la fiebre Oropouche. “En consulta hemos visto cuadros de diarreas, fiebres y dolores recurrentes que podrían ser Oropouche, pero sin vigilancia epidemiológica oficial, no hay forma de demostrarlo”, señala el experto, recordando que Brasil, vecino fronterizo, atraviesa actualmente un brote importante de esta enfermedad transmitida por jejenes.

Alerta amarilla: Una letalidad del 50%
Uno de los datos más alarmantes del informe es el comportamiento de la fiebre amarilla. Entre junio de 2025 y marzo de 2026, se han confirmado 40 casos en humanos, con un saldo de 21 fallecidos. Esta cifra sitúa la tasa de letalidad en un 50%, un indicador crítico para una enfermedad que cuenta con vacuna preventiva.
Catorce estados del país han reportado casos de la enfermedad: Barinas (13), Monagas (6), Amazonas (4), Bolívar (2), Mérida (2), Lara (2), Apure (2), Portuguesa (2), Aragua (2), Trujillo (1), Táchira (1), Carabobo (1), Cojedes (1), Guárico (1).
La actividad viral no se limita a los humanos. El reporte detalla 116 eventos epizoóticos (muerte de primates no humanos) en corredores biológicos como San Camilo, el Sur del Lago y Guayana. El estado Aragua se perfila como el epicentro de esta actividad viral en animales, lo que eleva el riesgo de “salto” del virus a zonas urbanas a través de personas infectadas en áreas boscosas.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral hemorrágica aguda endémica en Venezuela y otros países de la región. Es causada por un virus del género Flavivirus y transmitida por la picadura de mosquitos. Es de inicio abrupto y se presenta en tres fases clínicas: una de infección, caracterizada por elevación de la temperatura corporal; una fase de remisión, con presencia de albuminuria y recuperación en más del 80% de los casos y una tercera fase toxémica, en la que aparecen manifestaciones hemorrágicas (bucales, nasales, oculares y estomacales) y signos de insuficiencia hepática aguda, como ictericia -color amarillento de la piel- y encefalopatía hepática, explica un boletín del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Cerca del 15% de los pacientes contagiados con formas sintomáticas presenta un cuadro grave, y 50% de esos pacientes fallecen en un periodo de siete a diez días.
El ministerio asegura que durante el primer trimestre de 2026 aplicó un total de 794 140 dosis de la vacuna contra la enfermedad.

Malaria: El avance imparable en el sur
La malaria continúa siendo una herida abierta en el sistema de salud venezolano. En las primeras 14 semanas de 2026, se han confirmado 29,283 casos, lo que representa un incremento del 7.4% respecto al mismo periodo del año anterior. Bolívar y Amazonas encabezan la lista de estados afectados, seguidos por entidades del centro y occidente como Carabobo y Lara, evidenciando que la enfermedad ha roto su confinamiento geográfico tradicional.
Una radiografía a medias
A pesar de la importancia de retomar las publicaciones, la comunidad médica advierte que el boletín actual es una “versión reducida” de lo que dicta la norma técnica. De las más de 30 enfermedades de notificación obligatoria, siguen ausentes datos vitales sobre:
Salud Materno-Infantil: Mortalidad neonatal, infantil y materna.
Enfermedades Transmisibles: Dengue, tuberculosis y VIH.
Prevención por Vacunas: Difteria y tosferina.
Patologías Respiratorias: Neumonías y meningitis.
“El boletín es como una radiografía general del país que los médicos usamos para orientar diagnósticos”, explica Crespo Freytes.
Para los especialistas, mientras el Ministerio no incluya las estadísticas de la década de silencio y no estandarice la publicación semanal de todas las patologías, el país seguirá navegando con una visión limitada de sus verdaderas crisis sanitarias. Por ahora, el reconocimiento de la chikungunya y la malaria es un primer paso, pero la deuda informativa con la salud pública venezolana sigue siendo estructural.