Nacional.- La selva del Darién, ese inhóspito corredor natural que conecta a Colombia con Panamá y que en los últimos años se convirtió en el epicentro de la crisis migratoria continental, vivió en 2025 un cambio sin precedentes.
Según cifras oficiales, apenas 3.091 migrantes lograron atravesar este territorio, lo que representa una caída del 99% frente a los más de 302.000 registros de 2024 y muy lejos del récord de 520.085 cruces en 2023.
El Ministerio de Seguridad Pública de Panamá, dirigido por Frank Alexis Ábrego, calificó el fenómeno como un “hito histórico” para la seguridad nacional. Las estadísticas retrocedieron a niveles que no se veían desde hace más de una década, comparables a los años 2012 y 2013, cuando el tránsito era marginal en comparación con la avalancha reciente.
Las causas: dos frentes políticos decisivos
El desplome migratorio responde a la convergencia de políticas en dos países clave:
– Estados Unidos: Tras su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025, Donald Trump instauró un endurecimiento radical en la vigilancia fronteriza. Su administración priorizó las expulsiones masivas y restringió de manera drástica las vías legales de entrada, enviando un mensaje disuasorio a quienes buscaban llegar al norte.
– Panamá: El gobierno de José Raúl Mulino aplicó una estrategia de “mano dura” que incluyó el cierre físico de senderos selváticos y la organización de vuelos chárter de repatriación. Estas medidas contaron con respaldo financiero de Washington, consolidando un cerco que prácticamente bloqueó el tránsito irregular por el Darién.
Un punto de inflexión en la crisis migratoria
El descenso marca un punto de inflexión en la movilidad humana hacia Norteamérica. Lo que hasta hace pocos meses parecía un flujo imparable, se detuvo de manera abrupta, reconfigurando el mapa migratorio regional.
Especialistas advierten que, aunque la reducción alivia la presión sobre Panamá y países vecinos, también abre interrogantes sobre el destino de miles de personas que, ante el cierre del Darién, podrían buscar rutas alternativas más riesgosas o invisibles para las estadísticas oficiales.
Voces y perspectivas
– Para las autoridades panameñas, el resultado es una victoria en materia de seguridad y control fronterizo.
– Para organizaciones humanitarias, el fenómeno plantea nuevos desafíos: el riesgo de que los migrantes queden atrapados en países de tránsito sin opciones legales ni condiciones dignas.
– Para analistas regionales, el 2025 quedará registrado como el año en que el Darién dejó de ser el corredor migratorio más transitado del continente.
El desplome del tránsito por el Darién no solo refleja la eficacia de medidas políticas coordinadas, sino que también redefine la crisis migratoria en América Latina. El “hito histórico” celebrado por Panamá abre un nuevo capítulo, cargado de incertidumbre sobre el futuro de quienes aún sueñan con llegar al norte.

