EL HAMBRE

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POR: RAÚL OCHOA CUENCA

¿Qué es el hambre? Propongo comenzar leyendo lo que nos dice la Real Academia de la lengua española y la cual expresa dos conceptos distintos.

  1. 1. f. Ganas (deseo) y necesidad de comer. Cuando se refiere a la necesidad individual
  2. f. Escasez de alimentos básicos, que causa carestía y miseria generalizada, cuando se refiere a esta necesidad en forma colectiva.

Ahora distinguidos lectores veamos qué nos dice la FAO, Food and Agriculture Organization de las Naciones Unidas como definición de ese vocablo:

“El hambre es una sensación física incómoda o dolorosa, causada por un consumo insuficiente de energía alimentaria. Se vuelve crónica cuando la persona no consume una cantidad suficiente de calorías (energía alimentaria) de forma regular para llevar una vida normal, activa y saludable”.

¿Cuántas proteínas debe ingerir un adulto de peso promedio de 75 kg para que los principios de una sana alimentación se adecuen a la condición humana?

La respuesta la encontramos en la Organización Mundial de la Salud (OMS). En concreto, y según lo establecido desde esa organización, deben consumirse diariamente entre 0,8 gramos y 1.2 gramo de proteína por cada kilogramo de peso para una persona adulta sana, dicho en otras palabras unos 90 gramos de proteínas diariamente.Ahora veamos siempre según la Organización Mundial de la Salud, cuantas proteínas debe consumir la población infantil y es aquí cuando la situación se convierte en una especie de oscuro túnel con tantas curvas que es imposible de no pensar el futuro poco promitente para esos pobres venezolanos, hijos del 94 % de los habitantes de la tierra de Gallegos, de Rómulo, de Jovito  y de Luis Herrera. La OMS y el Comité de Nutrición de la Academia Americana de Medicina Food and Nutrition Board recomiendan un consumo de 1,6 g/día de proteínas o 20 g/día en los bebés de entre 6 y 12 meses de edad.

Bueno desafortunadamente, y gracias a un puñado de aspirantes a titiriteros, ignorando que ese sitial ya estaba ocupado por el mayor manipulador contemporáneo universal, si ese que se llamó en su perversa vida Fidel Castro y a un pueblo manso y crédulo en el 1999 se inició esta hecatombe que ha traído como consecuencia la caótica situación alimentaria en la que Venezuela se encuentra sin salva vida y hundiéndose rápidamente en lo que parece que sean las profundas aguas de un desconocido océano y sin tierra firme a la vista.

Entonces veamos la situación donde se encuentra el 94 % de la población venezolana, ya que el restante 6 % es lo que se conoce como la gente de Miraflores y de los bodegones y esos, ah esos están en el lado opuesto de esta realidad. Ese es el componente social del cual Maduro alardea cuando afirma que en Venezuela se está produciendo un proceso de transformación de la economía venezolana. Si claro en las Mercedes y en Fuerte Tiuna.

Este 6 % de la población es un segmento el cual vive alrededor de los centros de poder caraqueños. Es el pueblo de los restaurantes del Este, es el pueblo de los Ferraris y Lamborghinis estacionados en el frente de esos restaurantes, donde se cocinan además de las chuletitas de cordero importadas de  Nueva Zelandia, todos los guisos que empobrecen más y más y día tras día a nuestro restante 94 % del pueblo de Bolívar.

No tengo de otra, no obstante mi tristeza que presentar en este brevísimo artículo, dos diferentes segmentos, los cuales representan exactamente lo contrario en una misma realidad. En primer lugar es un cuadro que publica la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, trabajo esté firmado por los Drs J.M Villares Y M.J Galliano, Médicos jefes del servicio de Pediatría del Hospital 12 de Octubre de Madrid, por el cual nos informa  la necesaria alimentación de los niños, independientemente si son brasileños, chinos, africanos, de marte o de la luna, son niños que necesitan para su desarrollo integral ese consumo energético. Aquí sin problemas y sin ninguna duda están representados los hijos y nietos de ese 6 % de la población. (La de Miraflores y los bodegones)

En un segundo segmento podremos observar, con tristeza nuestra realidad. Son los valores a la inversa. De la Venezuela próspera a la Venezuela, y  lo cual con dolor se piensa y con amargura se escribe, es la Venezuela actual, a la cual coloquialmente llamamos un país “muerto de hambre”.

Apreciados lectores, antes de continuar la lectura del artículo les ruego que vean este video que tiene como duración 46 segundos: https://www.youtube.com/watch?v=nbx3eojCVx8.

Ahora bien, pero ¿por qué me refiero a mi tierra, a mi país, a Venezuela como una nación muerta de hambre? La respuesta la tenemos en los números. Los italianos tienen un dicho que se adapta a esta situación: Los números no son una opinión. Según el último estudio realizado por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, estos números han empeorado en los últimos 2 años. La organización humanitaria británica Oxfam publicó una angustiosa nota de alerta sobre «el virus del hambre», en la que Venezuela figura como uno de los diez principales «puntos críticos». La titula “Hambre en Venezuela: los alarmantes niveles de desnutrición entre los niños venezolanos que se agravan por la pandemia. Incluso antes de la pandemia, más de la mitad de la gente con hambre en América Latina ya estaba viviendo en Venezuela», recordó Oxfam. (BBC Mundo 15 de julio del 2020).

En la presentación de la encuesta Encovi 2020, el investigador y profesor de la UCAB, Luis Pedro España, explicó que el crecimiento de la pobreza ya ha llegado «a lo que podría ser el techo» de 94.5% y dudó de que esta vaya a crecer más. Menos mal digo yo (Sic). Fuente: BBC News 30 sep. 2021.

¿Qué características antropológicas tendrá nuestra población dentro de unos 15 años? si hoy nuestros infantes solo consumen el 17 % de las proteínas y valores energéticos con un déficit del 83% de los requerido?

La formación del cerebro y todas las capacidades cognitivas se forman durante los primeros años de vida, por lo tanto el nuevo venezolano tendrá peso y estatura fuera de los valores normales y serán, se calcula que un 20 % más pequeños de estatura, que sus iguales desarrollados en países donde su dieta sea equilibrada y adaptada a sus necesidades.

Pero no solo seremos más pequeños de estatura y más débiles físicamente, y aquí es aún más grave la cosa, intelectualmente tendrán varios niveles por debajo de los jóvenes de sus mismas generaciones. Agreguemos que es muy probable que sea una población compuesta por la mayoría, no obstante esa juventud, con enfermedades típicas de la tercera edad, a saber, hipertensión arterial, diabetes, osteoporosis, enfermedades renales y del corazón y evidentemente reducida capacidad de concentración. Dicho más simplemente los hijos de ese 94 % de la población que está en situación de hambre crónica serán menos inteligentes, ya que sus cerebros son más pequeños que lo normal debido al reducido crecimiento dendrítico, la reducida mielinización y la producción de menos glía, células de apoyo en el cerebro que siguen formándose después del nacimiento y son responsables de producir mielina.

La población, elemento fundamental en el reconocimiento de los países como nación soberana, en Venezuela está desapareciendo por dos vías, por la diáspora y por la hambruna. Este tema será tratado en una próxima entrega.

 

Raúl Ochoa Cuenca, en Anfi del Mar el 10 de enero de 2022.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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