Emiratos Árabes Unidos rompe con la OPEP en plena crisis bélica con Irán

La salida de la potencia árabe debilita el control del cártel sobre el crudo mundial y anticipa una guerra de precios una vez que se estabilice el conflicto en Irán.

por Noris Hernández

Economía/ Internacional.- El tablero geopolítico de la energía ha sufrido este martes un sismo de magnitud incalculable. La agencia estatal de noticias emiratí, WAM, confirmó que los Emiratos Árabes Unidos (EAU) abandonarán oficialmente la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el grupo ampliado OPEP+ este próximo viernes 1 de mayo.

La noticia llega en un momento de “vulnerabilidad extrema” para los mercados globales, asediados por la volatilidad derivada de la guerra en Irán y el cierre logístico del estratégico Estrecho de Ormuz.

 

La decisión de Abu Dabi no es un arrebato diplomático, sino un movimiento calculado tras una revisión exhaustiva de su capacidad de producción. Durante años, los límites impuestos por el cártel —liderado de facto por Arabia Saudita— han mantenido a EAU produciendo 3,2 millones de barriles diarios (mbd), una cifra muy inferior a su potencial real, que ronda los 5 millones de mbd.

 

“EAU se encuentra en una posición ventajosa para aumentar los suministros y convivir con precios del petróleo más bajos”, señala David Oxley, economista jefe de Capital Economics. A diferencia de otros socios, los Emiratos poseen una economía diversificada que les permite sobrevivir a una reducción en el costo del crudo si esto les garantiza una mayor cuota de mercado.

 

Un vacío en la gestión de crisis

La salida de los Emiratos es crítica por un factor técnico: la capacidad de reserva. Junto a Arabia Saudita, EAU era uno de los pocos miembros capaces de inyectar petróleo rápidamente al sistema para frenar escaladas de precios o cubrir baches de suministro. Sin ellos, la OPEP pierde un músculo vital.

 

Jorge León, jefe de análisis geopolítico de Rystad, advierte que este cambio es “significativo”, ya que erosiona el mecanismo principal con el que el grupo ejerce su influencia global. Con esta salida, el control de la OPEP sobre el suministro mundial caerá del 30% a un 26%, debilitando su capacidad de fijación de precios frente a potencias externas.

 

El factor Irán y el “tapón” de Ormuz

A pesar de la magnitud de la noticia, los mercados reaccionaron con relativa calma. El crudo Brent se situó en US$ 111 por barril, mientras que el WTI alcanzó los US$ 99,5. Esta estabilidad aparente tiene una explicación geográfica: el Estrecho de Ormuz.

 

Actualmente, el estrecho permanece mayormente cerrado debido al conflicto bélico en Irán, lo que impide que cualquier exceso de producción emiratí llegue de inmediato a las refinerías globales. Sin embargo, los analistas coinciden en que, una vez que se restablezca el tránsito, la inundación de crudo emiratí podría desplomar los precios si no hay una coordinación previa.

¿El principio del fin de la OPEP?

La salida de EAU se suma a las recientes deserciones de Angola (2024) y Qatar (2019), lo que sugiere una tendencia de fragmentación dentro del bloque. “Esta decisión refleja un enfoque cada vez más intenso en los intereses nacionales”, afirma Robert Mogielnicki, director de Polisphere Advisory.

 

El ministro de Energía de EAU, Suhail Al Mazrouei, defendió la medida como una estrategia de auxilio para las naciones importadoras, argumentando que liberar su producción aliviará la presión sobre los precios a largo plazo. No obstante, para los expertos, el interrogante es otro: ¿seguirán Arabia Saudita y Rusia el ejemplo de Abu Dabi iniciando una carrera por la producción?

 

Si la salida de los Emiratos actúa como detonante para una desintegración total del grupo, el mercado petrolero entraría en una era de volatilidad sin precedentes, donde las cuotas de producción serían cosa del pasado y el libre mercado dictaría, con toda su crudeza, el costo de la energía mundial.

 

El Regional del Zulia
Fuente/CNN
Foto/WEB

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