RUTA MUNDIAL 2026.- Con una magnífica actuación colectiva y los goles de Mikel Oyarzabal, de penalti al minuto 21’ del primer tiempo, y Pedro Porro al minuto 57’ del segundo, la selección de España de Luis de la Fuente le amargó la fiesta nacional a Francia en el AT&T Stadium de Dallas y se clasificó a la final del Mundial, donde aguarda el rival de la semifinal que enfrentará mañana, en Atlanta, a Inglaterra y Argentina.
Con esta victoria España avanzó a la segunda final de su historia en los mundiales con un fútbol que rozó la perfección y que trajo a la memoria la época dorada del ‘Tikitaka’ el equipo español impuso condiciones de principio a fin.
Observados desde la grada por Iker Casillas, Carles Puyol, Sergio Ramos y Xavi, la generación que coronó a España en Sudáfrica, el conjunto de Luis de la Fuente firmó una actuación para la historia. Puede que no la más brillante, pero sí la más efectiva para dejar en la cuneta al conjunto que más había asustado.

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Los goles de Oyarzabal y Porro
Dijo Lamine Yamal que era su momento y lo cumplió. Leyó perfectamente un balón al área, se anticipó a Lucas Digne y provocó el penalti que Mikel Oyarzabal transformó para anotar su quinto gol en el torneo y adelantar a España en el marcador, pero el golpe fue doble para Francia, que de inmediato perdió por lesión a su central William Saliba.
Para la segunda mitad, Deschamps buscó soluciones en el banquillo dando entrada a Manu Koné y Doué, pero el ímpetu de Kylian Mbappé y compañía se topó con un bloque español solidario y seguro de su libreto. El lateral derecho Pedro Porro armó una transición por su banda, tiró una pared perfecta con Dani Olmo en la frontal y definió con un remate de alta categoría para colgar el 2-0 definitivo del partido

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El mérito es para un grupo de jugadores que siempre creyó en sus posibilidades, respaldado por la confianza de los más jóvenes y por la lección táctica de Luis de la Fuente, que supo adaptar el equipo a las circunstancias y tomar decisiones difíciles cuando fue necesario.
La fluidez española recordó por momentos al Barcelona de Guardiola de la temporada 2008-2009, esa superioridad se tradujo en ocasiones claras y en la desesperación de una zaga francesa que comenzó a cometer errores costosos bajo la presión.

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Con la mira puesta en la gloria
Con esta contundente victoria, España sella su clasificación a la gran final instancia a la que llega por segunda vez en su historia el sueño de repetir la gloria del 2010 está más vivo que nunca para una selección que ahora espera a su rival, el cual saldrá del choque entre Argentina-Inglaterra.