Factor humano: La causa del 95 % de los accidentes viales en Venezuela

La imprudencia, la falta de fiscalización y el perfil de riesgo en el transporte público configuran una crisis de salud pública que cobra cientos de vidas, principalmente jóvenes.

por Noris Hernández

NACIONAL.- Las estadísticas no mienten, pero detrás de cada cifra sobre accidentes viales en Venezuela hay una historia truncada por factores que, en su inmensa mayoría, pudieron haberse evitado. Según Rosibel González, coordinadora del Observatorio de Seguridad Vial (OSV), el problema no reside en el asfalto ni en la mecánica, sino en la conducta humana, el componente determinante que define el destino de miles de ciudadanos cada año.

En declaraciones ofrecidas a Radio Fe y Alegría, González fue enfática al señalar que el 95 % de los incidentes viales son prevenibles, siempre que tanto conductores como autoridades asuman un compromiso real con el cumplimiento de las normas. “El comportamiento de las personas ante el volante está por encima de las fallas mecánicas o las condiciones de las carreteras”, subrayó la especialista, poniendo el foco en la responsabilidad individual como pilar fundamental de la seguridad.

FOTO/WEB

Un catálogo de imprudencias

El análisis del OSV identifica una serie de conductas reiterativas que actúan como detonantes de tragedias en carreteras. Entre las causas más frecuentes destacan el exceso de velocidad, la impericia al conducir, las maniobras imprudentes y el marcado desconocimiento de las leyes de tránsito. A este panorama se suman factores agravantes como el consumo de alcohol o sustancias ilícitas y el agotamiento físico derivado de largas jornadas tras el volante.

El transporte público: Un sector bajo la lupa

Uno de los puntos más críticos señalados por la coordinadora del OSV es la creciente incorporación de conductores jóvenes y con escasa experiencia en el manejo de unidades de transporte público. Esta situación, agravada por la falta de fiscalización efectiva en los puntos de control, genera un riesgo latente para los usuarios.

González explicó que la ausencia de supervisión permite que se institucionalicen prácticas peligrosas, tales como la competencia feroz entre transportistas para captar pasajeros o la necesidad de maximizar el número de viajes diarios. Al trabajar para terceros y depender de ingresos variables, muchos choferes se ven presionados a asumir conductas riesgosas para cumplir con cuotas económicas, poniendo en juego la vida de los pasajeros y de los transeúntes.

FOTO/WEB

Un saldo humano devastador

La magnitud del problema se refleja en las cifras del primer trimestre de 2026. El informe del OSV, presentado el pasado 29 de abril, reveló un saldo trágico de 360 personas fallecidas en accidentes de tránsito entre enero y marzo. De este total, 315 fueron hombres y 73 mujeres (ajustando la cifra a las fuentes disponibles).

Lo más alarmante, según puntualizó González, es la edad de las víctimas: una mayoría significativa se encuentra en el rango de los 20 a los 26 años. Estos datos no solo reflejan una crisis de movilidad, sino una pérdida irreparable de capital humano joven en el país.

El llamado es claro: sin una fiscalización rigurosa por parte de las autoridades y una transformación profunda en la cultura vial de los ciudadanos, las carreteras seguirán siendo escenarios de una tragedia cotidiana. La seguridad, como bien apunta el OSV, comienza con la conciencia individual, pero requiere de un sistema de control que garantice que las normas de tránsito no sean sugerencias, sino leyes ineludibles.

 

EL REGIONAL DEL ZULIA

Te puede interesar

Copyright © 1990-2025 - Todos los derechos reservados.