INTERNACIONAL / ESPAÑA.- Tras un riguroso casting virtual en toda España, la marabina Grecia Guadalupe Delgado y la caraqueña Salomé García Fernández fueron seleccionadas para integrar el selecto grupo de 100 artistas dirigidos por Ismael Olivas.
Entre la imponente delegación de un centenar de bailarines que armonizarán los cantos del multitudinario Coro Familiar de la Iglesia de Madrid, compuesto por mil voces y 70 músicos, resalta una vibrante representación de Venezuela.
Dos jóvenes venezolanas, formadas en la fe y el arte, han sido seleccionadas para participar en el cuerpo de baile litúrgico que rendirá honores al Santo Padre sobre el mítico césped del coliseo blanco.
Su presencia no solo representa un orgullo artístico, sino el testimonio vivo de una iglesia peregrina y unida que derriba fronteras a través de la oración en movimiento. Grecia Guadalupe Delgado y Salomé García Fernández son las únicas dos venezolanas que pertenecen al grupo de baile que se presentará en el Bernabéu.
Fe y danza en movimiento
En una entrevista realizada por Carlos Hernández para el medio @hcrcatolico, la venezolana Grecia Guadalupe Delgado, de 25 años y oriunda de Maracaibo, estado Zulia, resaltó que las diferentes coreografías buscan «representar realidades que actualmente enfrentamos los jóvenes», pero en las que Dios se manifiesta.
»Estamos en un momento histórico, y la Iglesia Española está dando todo de sí para que sea una experiencia única en nuestras vidas», agregó.

Grecia Guadalupe Delgado, de 25 años y oriunda de Maracaibo, estado Zulia
Delgado fue enfática en agradecer a la Delegación de Jóvenes de Madrid por hacerla sentir bienvenida desde su llegada al país: «Para mí, también es una forma de darle gracias a Dios de todo lo que nos ha dado a los venezolanos aquí en España».
Por su parte, Salomé García, de 21 años, oriunda de Caracas y residente de la capital española, «pero con el corazón en Canarias por mi abuelo», entendió que esta es una oportunidad para «unir las dos cosas que más amo: la danza y mi religión».

Salomé García, de 21 años, oriunda de Caracas y residente de la capital española
Su mayor ilusión es que los 70.000 espectadores del encuentro logren vivir lo que ella siente en su interior, «que es esa llama que nos da Dios en todos nuestros corazones, la cual se activa más en experiencias como estas». Entre los deseos de su corazón se encuentra que el Sumo Pontífice disfrute las coreografías, pero también le emociona «actuar frente a tantas personas que creen al igual que yo», expresó.
Con información de: @hcrcatolico / @HCR
Fotos: @hcrcatolico
@elregionaldelzulia