NACIONALES.- A casi un mes del sismo que sacudió los cimientos del país el pasado 24 de junio, el impacto emocional en la comunidad académica comienza a recibir una respuesta institucional prioritaria. La ministra para la Educación Universitaria, Ana María Sanjuán, anunció el despliegue de un amplio Plan de Apoyo Psicológico Universitario destinado a mitigar las secuelas emocionales dejadas por la emergencia sísmica, especialmente en zonas críticas como Caracas y el estado La Guaira.
Terapias y espacios de contención
La estrategia gubernamental, que será impartida de manera directa en distintas casas de estudio del país, contempla la implementación de capacitaciones orientadas a ofrecer terapias grupales y un acompañamiento terapéutico constante para todos los afectados por el doble movimiento telúrico.

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Uno de los ejes fundamentales de esta propuesta es la integración de espacios de contención emocional dirigidos específicamente al personal de rescate y a los bomberos universitarios. Estos equipos de primera línea, que desempeñaron labores de auxilio en los puntos de mayor crisis y devastación, requieren una atención especializada para procesar el desgaste físico y mental acumulado durante la contingencia.
“Estamos en el proceso de incorporar a la mayor cantidad de gente a las terapias grupales, adultos, pero jóvenes también, respetando los tiempos de cada uno. Hay que enfrentar esto poniendo por delante la vida del estudiante”, destacó la ministra Sanjuán durante una entrevista concedida al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

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Reprogramación académica y retorno en septiembre
La emergencia obligó a una pausa obligatoria en el sistema de educación superior, alterando los cierres de semestre y los actos de grado previstos para el cierre del periodo. Ante este panorama, se confirmó que la gran mayoría del sector universitario retomará sus actividades formales a partir del mes de septiembre de 2026.
En sintonía con estas directrices nacionales, el Consejo Universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV) —una de las instituciones que sufrió mayores afectaciones en su infraestructura— ratificó que las actividades académicas ordinarias se mantendrán suspendidas de manera oficial hasta el próximo 1° de septiembre, permitiendo así la evaluación de daños estructurales y la estabilización del entorno universitario.

Hacia una cultura de prevención sísmica
Más allá de la contingencia inmediata, el impacto del fenómeno natural ha abierto el debate sobre la gestión de riesgos en la formación profesional del país. Sanjuán adelantó que, durante la próxima sesión del Consejo Nacional de Universidades (CNU), se discutirá formalmente la inclusión de variables sísmicas y de prevención en los diferentes pensum de estudio.
Con esta medida, el Estado y las academias buscan transformar la experiencia de la crisis en una herramienta educativa y de prevención a largo plazo para las futuras generaciones de profesionales venezolanos.