POLíTICA.- A cinco meses del cambio de mando, la organización Laboratorio de Paz advierte que Venezuela se aleja de una transición democrática real. Su reciente informe revela que el país transita hacia una “recomposición autoritaria”, donde la excepcionalidad institucional se ha normalizado y las reformas estructurales en justicia y derechos humanos permanecen ausentes.
El reporte, titulado Cinco meses del interinato: Reconfiguración sin transición, cuestiona la dirección que ha tomado el país desde la salida de Nicolás Maduro el 3 de enero y la posterior administración de Delcy Rodríguez. Lejos de ser un periodo de apertura, el documento sugiere que el poder se ha reconfigurado internamente, manteniendo estructuras que perpetúan el control y la incertidumbre.
La organización destaca una conclusión alarmante: la excepcionalidad, que debía ser temporal, se ha convertido en la forma ordinaria de gobierno, debilitando gravemente la confianza ciudadana y la seguridad jurídica.
Institucionalidad estancada y falta de garantías
El análisis es contundente respecto a la falta de avances democráticos:
Ausencia de hoja de ruta electoral: No se ha presentado un cronograma para elecciones presidenciales ni se ha renovado el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Persistencia de funcionarios cuestionados: La continuidad de figuras señaladas por organismos internacionales en cargos estratégicos impide una reforma institucional creíble.
Debilidad judicial: No se han impulsado medidas para garantizar la independencia de los poderes públicos, fundamentales para cualquier Estado de derecho.
Derechos Humanos: Un avance parcial sin justicia
En materia de derechos humanos, Laboratorio de Paz observa una “paradoja”. Si bien se han concretado excarcelaciones y algunas medidas humanitarias, estas carecen de una política de Estado orientada a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.
Las causas penales abiertas contra periodistas, defensores de derechos humanos y activistas siguen vigentes, limitando el espacio cívico. La organización denuncia que, aunque el clima represivo ha variado, las restricciones a las libertades fundamentales persisten como herramientas de control.
El retorno de la exigencia electoral
El informe subraya un fenómeno social clave: la ciudadanía ha vuelto a poner el foco en la agenda electoral. Tras el trauma posterior al 28 de julio de 2024, sectores como estudiantes, gremios laborales y la sociedad civil han retomado la exigencia de un proceso presidencial libre, competitivo y verificable como eje central de su lucha.
Recomendaciones hacia la recuperación democrática
Ante este panorama, Laboratorio de Paz propone una hoja de ruta para la sociedad venezolana, centrada en cinco pilares:
Exigir un calendario electoral presidencial claro y verificable.
Defender garantías para la participación política libre de represalias.
Reconstruir la confianza social, gravemente erosionada por la represión.
Proteger los derechos de las víctimas de violaciones a los derechos humanos.
Promover el restablecimiento pleno de la constitucionalidad.
El documento cierra con una advertencia severa: la legitimidad de cualquier transición no puede descansar sobre acuerdos opacos o fórmulas que sacrifiquen la justicia. La verdadera recuperación de Venezuela depende de la restitución de la soberanía popular a través de las urnas y de garantías efectivas para todos los ciudadanos.