Sucesos.- En Chile se dio inicio al juicio oral contra Tomás Aguirre, un estudiante de Psicología de 29 años, imputado por el homicidio de un joven repartidor venezolano. El estudiante es acusado de matar a puñaladas a Herbert Sánchez, de 19 años, luego de una discusión provocada por el retraso de 13 minutos en la entrega de una hamburguesa pedida por aplicación.
Los hechos ocurrieron el 29 de diciembre de 2022 en Santiago y causaron profunda indignación tanto por la violencia del ataque como por el motivo que lo originó. Aguirre fue detenido esa misma noche, pero el proceso judicial se extendió debido a los intentos de su defensa por declararlo inimputable.
Durante 2023 y 2024, el acusado fue evaluado por distintos equipos médicos. Las investigaciones concluyeron que, aunque Aguirre padecía de distintos trastornos psicológicos, se descartó la enajenación mental y se concluyó que si bien padecía de trastornos de personalidad y afecciones por su consumo de drogas, es capaz de distinguir entre conductas lícitas e ilícitas.

Un retraso en la entrega de un pedido motivó un ataque
De acuerdo con los datos recabados, la tarde de ese diciembre, luego de notar un retraso en la entrega de su pedido, Aguirre bajó hacia el lobby de su apartamento para esperar al repartidor.
El joven esperó cerca de 13 minutos con un cuchillo en la mano, y cuando finalmente el repartidor llegó se registró un altercado de palabras, el cual derivó en el ataque del repartidor.
La familia del joven venezolano ha insistido en que el crimen no solo fue producto de un conflicto circunstancial, sino que también pudo estar motivado por prejuicios xenófobos, basándose en pruebas y declaraciones que han surgido durante el proceso.

Tomás Aguirre, asesino confeso, intentó ser declarado inimputable antes del jucio.
En las últimas audiencias se ha revelado la última conversación que tuvieron las partes involucradas antes del ataque.
Última conversación entre la víctima (Herbert Sánchez ) y su asesesino (Tomás Aguirre)
Repartidor: “Amigo, tuve un inconveniente, porque al lado del mall están fiscalizando”.
Tomás Aguirre: “No es culpa mía. ¿Dónde está mi pedido?”.
Repartidor: “Yo tengo su pedido, sé que no es su culpa”.
Tomás Aguirre: “Que no falte nada, ni la bebida. Estaré abajo esperando”.
Repartidor: “¿Y si falta la bebida qué? ¿Está amenazando? Yo no soy ladrón. Le dije que le voy a llevar su pedido y que yo lo tengo”.
Tomás Aguirre: “Pagué por la bebida y si no está, sería robo. Trabajo en la PDI, así que espero que llegue todo en su lugar. Más encima, siendo fiscalizado”.
Poco después de ese intercambio, Herbert Sánchez llegó al lugar y fue atacado con un cuchillo, recibiendo múltiples heridas que le causaron la muerte.
El juicio contra Tomás Aguirre continúa y se espera que el tribunal emita su veredicto en los próximos días, con la expectativa de que se haga justicia por la muerte del joven repartidor.