INTERNACIONAL.- El presidente de la Cámara de Representantes estadounidense, el republicano Kevin McCarthy, respaldó este martes abrir una investigación de juicio político contra el presidente Joe Biden, en un esfuerzo por obtener registros bancarios y otros documentos del mandatario y de su hijo Hunter Biden.
El legislador consideró en una rueda de prensa que es el siguiente «paso lógico» en las pesquisas al respecto emprendidas por el grupo conservador desde que recuperaron el control de la Cámara Baja tras las elecciones de medio mandato de noviembre de 2022.
Las resoluciones de cara a un juicio político deben ser validadas por el pleno de esa Cámara, donde no está claro aún que McCarthy tenga el respaldo de republicanos moderados de su bancada, antes de llegar al Senado, bajo control demócrata, y que es el que tiene potestad para efectuar ese tipo de procesos.
«Estoy pidiendo a nuestro comité de la Cámara de Representantes que abra una investigación formal de juicio político contra el presidente Joe Biden», dijo, afirmando que el mandatario demócrata «mintió» al pueblo estadounidense sobre los negocios de su hijo en el extranjero.

Kevin McCarthy, presidente de la Cámara de Representantes
Negocios de Hunter Biden
Como lo anticipó este diario la semana pasada, la acusación en la que trabaja la mayoría republicana de la Cámara de Representantes está relacionada con los negocios de Hunter Biden, el hijo del presidente, con empresas de China, Ucrania y Rumania, cuando este era el vicepresidente de Barack Obama (entre 2008 y 2016).
Ya se sabe que Hunter fue contratado por empresas en estos países durante este período y que recibió al menos US $2 millones de dólares en pagos por asesorías.
Los republicanos alegan que, en principio, fueron negocios que obtuvo dado la posición de poder que tenía su padre en esos momentos. Algo que, aun si fuera cierto, no constituye de por sí un crimen y es algo que ya ha sido investigado por fiscales estadounidenses. De hecho, lo mismo podría decirse de miembros de la familia de Donald Trump, que hicieron o obtuvieron negocios durante su presidencia con personas o países que buscaban posicionarse ante el republicano.
Lo que sí sería ilegal es que Biden hubiese actuado, desde su posición de poder, para beneficiar a los clientes de su hijo. Más aún, los republicanos ahora alegan que quizá el presidente también se benefició económicamente con los negocios de su hijo.
Eso, sin lugar a dudas, sería un delito. Desde enero, cuando recuperaron el control de la Cámara, los republicanos lanzaron varias investigaciones sobre los negocios de la familia Biden enfocados en Hunter.
De momento, ni esas investigaciones, ni otras realizadas por la Fiscalía, han encontrado nexo alguno entre el presidente y esos negocios o rastros de que hubiese recibido un pago. El presidente Joe Biden, por su parte, siempre lo ha negado con vehemencia desde el comienzo.
FOTOS: REUTERS
EL TIEMPO/EL REGIONAL DEL ZULIA
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