OPINIÓN

LA ARQUITECTURA PETROLERA

POR: DIONISIO BRITO

En los inicios de la actividad petrolera en nuestra ciudad, allá en los albores del siglo XX, las compañías transnacionales levantaron sus instalaciones y campamentos habitacionales.

Desde los primeros años la VOC, la Lago y un poco después la Shell, Menegrande y la Creole Fueron edificando oficinas, viviendas, casas de abastos (comisariato), patios de operaciones, almacenes de equipos y materiales, carreteras, clínicas, escuelas, instalaciones deportivas y clubes. Así fue durante seis décadas. Sin duda, fue uno de los cambios que transformaron la vida de aquella modesta aldea en ciudad petrolera.

De esta manera y en forma progresiva se fueron desarrollando las modificaciones en el espacio geográfico cabimense a lo largo del siglo pasado. Así las cosas y de acuerdo con la Jerarquía de empleados y obreros, se construyeron las Urbanizaciones Concordia, América, Boyacá, Junín, Urdaneta Carabobo, Las Cúpulas y Hollywood (Creole). Las 40, La Rosa (Shell), Miraflores, Refinería y Campo Staff (La Menegrande).

Actualmente, todos los sectores antes mencionados forman parte del entramado urbano de Cabimas. Incluso, algunas de esas viviendas conservan el diseño arquitectónico original. Todavía hoy, se preserva el Edificio principal de PDVSA. Una obra civil que fue la antigua oficina de la Creole y las escuelas Pedro J. Maninat y la Rafael María Baralt siguen recibiendo a sus estudiantes en este siglo XXI.

Así pues, con el transcurso del tiempo la arquitectura petrolera se convirtió en un rasgo distintivo de nuestra identidad local, lo cual se pueda apreciar cotidianamente, y por lo tanto constituye un elemento visual y cultural de la Crónica de Cabimas.

 

Dionisio Brito

Cronista del Municipio Cabimas