Salud.- La esquizofrenia es uno de los trastornos mentales más complejos y menos comprendidos por la sociedad. A pesar de afectar a millones de personas en todo el mundo, sigue envuelta en mitos, estigmas y una profunda incomprensión que dificulta tanto el diagnóstico como el tratamiento adecuado.
Si bien es una enfermedad seria, la esquizofrenia no define a quien la padece. Con el tratamiento adecuado y el apoyo necesario, muchas personas pueden llevar una vida plena y significativa. La clave está en informar, sensibilizar y acompañar, conforme explican los especialistas en psiquiatra y terapeuta familiar, quienes atienden esta condición.

¿Qué es la esquizofrenia?
Es un trastorno psiquiátrico crónico que altera la percepción de la realidad. Se manifiesta a través de síntomas como alucinaciones, delirios, pensamiento desorganizado y cambios en el comportamiento.
Contrario a la creencia popular, no se trata de una «doble personalidad», sino de una alteración profunda del pensamiento y la percepción.

Causas multifactoriales
- Genética: tener un familiar con esquizofrenia aumenta el riesgo, aunque no garantiza que se desarrolle.
- Neurobiología: alteraciones en neurotransmisores como la dopamina y el glutamato.
- Factores ambientales: estrés extremo, consumo de sustancias psicoactivas, traumas infantiles, complicaciones prenatales.
Generalmente aparece entre los 16 y 30 años, aunque puede surgir más tarde. Su curso es variable: algunas personas experimentan episodios agudos con periodos de estabilidad, mientras que otras pueden tener síntomas persistentes.

Tratamiento y recuperación
Aunque no tiene cura, la esquizofrenia puede ser tratada eficazmente:
- Medicamentos antipsicóticos: controlan los síntomas positivos.
- Psicoterapia: ayuda a manejar pensamientos distorsionados y mejorar habilidades sociales.
- Rehabilitación psicosocial: reintegración laboral, apoyo educativo y familiar.
“La esquizofrenia no es una sentencia, es un desafío que se puede enfrentar con humanidad y ciencia”, doctora Xiomary Mercedes.