SALUD.- El sistema de salud pública en Venezuela se encuentra ante un nuevo desafío crítico. Armando Sánchez Contreras, reconocido epidemiólogo y experto en salud pública, ha emitido una advertencia contundente a través del diario larense El Impulso: el país enfrenta una amenaza real y tangible por el avance de la fiebre amarilla, una enfermedad que, según el especialista, está traspasando las fronteras de la selva para asentarse en las ciudades.
La fiebre amarilla no es una afección menor. El Dr. Sánchez Contreras explica que el virus posee un comportamiento agresivo una vez que ingresa al organismo. Tras un periodo de incubación breve, de apenas 3 a 6 días, el virus se multiplica rápidamente en el hígado, afectando posteriormente de manera severa al corazón y los riñones.
“Estamos ante un virus que no da tregua. Los síntomas inician con fiebre alta y escalofríos, pero en su etapa más crítica, el paciente puede presentar hemorragias internas que comprometen la vida en cuestión de horas”, advirtió el especialista.
El mapa del riesgo: De la selva al asfalto
Uno de los puntos más alarmantes del informe es el desplazamiento del foco infeccioso. Históricamente considerada una enfermedad selvática, la fiebre amarilla ha encontrado un puente hacia las zonas urbanas debido a la proliferación del mosquito Aedes aegypti, el mismo vector responsable del dengue y el zika.
El Dr. Sánchez Contreras identifica zonas críticas que requieren atención inmediata en 16 estados del país:
Región Centro-Occidente: Estados Lara y Portuguesa.
Región Andina: Táchira y Barinas.
Región Sur: Toda la zona de Guayana, foco endémico histórico.
La falta de programas de fumigación constantes y la interrupción de los esquemas de vacunación en focos específicos han creado una “tormenta perfecta” para la reemergencia del virus en entornos densamente poblados.

La meta: 95% de inmunidad
Para frenar lo que describe como una “amenaza silenciosa”, el epidemiólogo propone una estrategia de choque basada en la inmunización. La solución técnica es alcanzar un 95% de inmunidad en la población general para garantizar el efecto de rebaño y cortar la cadena de transmisión.

Un llamado a la acción institucional
El Dr. Sánchez Contreras no solo apela a la conciencia ciudadana para completar los esquemas de vacunación, sino que hace un llamado directo a las autoridades sanitarias:
Priorización de recursos: Es urgente la compra masiva de dosis para cubrir las brechas de vacunación acumuladas.
Vigilancia Epidemiológica: Reforzar el monitoreo en los estados fronterizos y de alto riesgo.
Control de Vectores: Reactivar planes de fumigación y educación comunitaria para eliminar criaderos del mosquito en las ciudades.
“La prevención es la herramienta más poderosa que tenemos. No podemos permitir que una enfermedad prevenible por vacuna siga cobrando vidas venezolanas”, concluyó el experto. El llamado es a la acción inmediata antes de que los casos aislados se transformen en una emergencia epidemiológica de difícil control.
