Ciencia y tecnología.- La música es parte esencial de la vida moderna. Nos acompaña en el transporte, en el trabajo, en el ocio y hasta en el estudio. Pero ¿podría el tipo de música que escuchamos influir en nuestra inteligencia? Esta es la pregunta que plantea el polémico estudio “Music that Makes You Dumb”, realizado por el programador estadounidense Virgil Griffith, cuyos resultados han generado un intenso debate académico y cultural.
Reguetón y hip hop bajo la lupa
Griffith cruzó datos de preferencias musicales de estudiantes universitarios con sus puntajes en el examen SAT, una prueba estandarizada utilizada en Estados Unidos para evaluar el ingreso a la universidad. El análisis reveló que los estudiantes que escuchaban con mayor frecuencia reguetón y ciertos estilos de hip hop tendían a obtener puntuaciones más bajas.
Según Griffith, estos géneros se caracterizan por estructuras musicales repetitivas y letras simples, lo que podría limitar la estimulación cognitiva. “La simplicidad en el contenido no activa de forma constante las regiones cerebrales relacionadas con el razonamiento, el lenguaje y la memoria”, señala el estudio.

¿Qué géneros estimulan más el cerebro?
En contraste, géneros como el rock progresivo, el jazz y la música clásica fueron asociados a un mejor desempeño.
Investigaciones posteriores, como las realizadas por las universidades de Warwick y Birmingham en 2023, sugieren que la complejidad musical, los cambios inesperados y las letras desafiantes de estos géneros promueven el pensamiento crítico y el desarrollo intelectual, porque obligan al cerebro a procesar constantemente información nueva.
Aunque el estudio de Griffith ha sido citado por medios como The Wall Street Journal, también ha sido criticado por su metodología. Algunos expertos advierten que correlación no implica causalidad, y que factores como el entorno socioeconómico, el acceso a la educación y los hábitos de estudio también influyen en el rendimiento académico.

¿Qué dice la neurociencia?
El Consejo Mundial sobre la Salud Cerebral (GCBH) sostiene que escuchar música activa múltiples regiones del cerebro, incluyendo aquellas relacionadas con las emociones, el lenguaje y la memoria. Sin embargo, no todos los géneros musicales estimulan de igual manera, y algunos podrían tener efectos más positivos que otros, todo dependerá del género, la frecuencia con la que se escucha y la disposición individual de cada oyente.
Aunque no se puede afirmar que un género musical “hace menos inteligente” a quien lo escucha, sí existen indicios de que la complejidad musical puede influir en la estimulación cognitiva. Si los estudios coinciden en que mientras algunos géneros, como el reguetón o el hip hop más simple, parecen ofrecer menos reto cognitivo, otros, como el rock, promueven una mayor actividad cerebral; la clave estará en la diversidad: escuchar distintos estilos, explorar nuevas estructuras y desafiar al cerebro con contenido que lo active.
