LA NAVIDAD Y LOS NIÑOS DE LA CALLE


LUIS COVIS

En un Centro Comercial mientras compartía con un  grupo de amigos se nos acercan dos niños con sus gorros de navidad, uno de ellos con un cuatro bien repotenciado y el otro con un pequeño tambor manifestando; disculpen, ¿Si les cantamos nos darían algo pa comer y llevarle algo a mis hermanitos?.  Mientras cantaban enmudecieron a la concurrencia, se enfriaron los café, solo reinaba el asombro, la alegría y los aplausos, todos colaboraron para ayudarlos, al retirarse los niños nos quedó la incertidumbre de cuál sería el futuro de los infantes artistas, no todo se lo podemos dejar a Dios.

Dura y difícil realidad se presenta en esta sub región petrolera donde muchos menores de edad, por diversas razones, deben adoptar las calles como un modo de vida, que a pesar de tener un lugar donde vivir, son lazados a la terrible aventura de procurar un sustento para ellos y el resto de su familia, sin considerar las múltiples dificultades a las que pueden exponerse y las consecuencias que estas pudieran general en su desarrollo físico y mental.

Triste y agravante panorama se refleja el deterioro de nuestra sociedad, así como la situación de exclusión social, la vulneración e indefensión de todos los derechos contemplado en la Convención de los Derechos del niño, niña y adolescente, y en nuestra Constitución.

Niños, niñas y adolescentes que deambulan por las calles y avenida de la COL, incluso desafiando la amenaza del coronavirus en busca de actividades marginales de ingreso, como la mendicidad y ciertos trabajos de economía informal para su subsistir. Muchos de ellos han huido de sus casas como consecuencia de los malos tratos psicológicos, físico y/o abuso sexual.

En algunos casos, aquellos que tienen la obligación de protegerlos se convierten en autores de los crímenes que les afectan. Este problema debe ser abordado desde una perspectiva pragmática de políticas públicas efectivas, tarea ineludible y urgente.

El Gobierno Nacional ha impulsado una serie de programas tales como las misiones: Niño Jesús, Niños y niñas del Barrio, Negra Hipólita e Hijos de Venezuela, todas con magro vigencia, sin ningún diagnostico situacional de la realidad del problema y sin políticas de seguimientos y evaluación con carácter de continuidad.

Todos estamos inmersos en garantizar un futuro mejor para los niños del país, es de orden ético, moral y espiritual. El poeta Andrés Eloy Blanco escribió´´Cuando se tiene un hijo, se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera´´.

Ing. Luis Covis

Profesor Universitario

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