Internacional.- Durante la reciente Cumbre Mundial Docente celebrada en Santiago de Chile, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lanzó una advertencia contundente: el mundo enfrenta una crisis sin precedentes por la escasez de profesores.
La directora general del organismo, Audrey Azoulay, reveló que la tasa de abandono de la profesión docente se ha duplicado en los últimos siete años, lo que amenaza gravemente la calidad y equidad de la educación global.
El objetivo de esta Cumbre fue articular estrategias frente a este déficit, explorar nuevas fuentes de financiación, debatir el papel de la inteligencia artificial en el aula y compartir experiencias exitosas entre países.
Según estimaciones previas de la UNESCO, para el año 2030 se necesitarán 44 millones de docentes adicionales en los niveles de educación primaria y secundaria para cubrir la demanda mundial. Las causas de esta deserción masiva son múltiples: bajos salarios, envejecimiento del cuerpo docente, violencia en entornos escolares y el aumento desproporcionado de estudiantes por aula.
Azoulay, que presidió junto al presidente anfitrión Gabriel Boric, en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la cita donde participaron más de 300 actores clave en educación, entre ellos 14 ministros y ministras del sector; también denunció que en muchas regiones, los docentes enfrentan ataques deliberados por representar los valores de la sociedad y estar en la primera línea contra la violencia y el terrorismo.

Revalorizar la Profesión
La crisis no solo exige más profesores, sino una transformación profunda en cómo se percibe y apoya esta profesión. “Necesitamos dignificar el ejercicio docente y transformar la valorización que como sociedad le damos a los maestros”, afirmó el presidente Boric, durante la inauguración de la cumbre.
La UNESCO propone mecanismos innovadores de financiación, estimando que se requieren al menos 120.000 millones de dólares para cubrir los salarios de los docentes necesarios. Además, presentó la Estrategia Regional Docente 2025–2030, que busca mejorar la formación, profesionalización y condiciones laborales de los educadores en América Latina y el Caribe.

Una Llamada Global
Azoulay sostiene que la acción inmediata es que los gobiernos, sindicatos y comunidades educativas actúen de forma coordinada a nivel global para enfrentar esta crisis que afecta a todas las regiones del mundo, es encontrar «mecanismos innovadores de financiación», especialmente en un contexto de conflictos persistentes que desvían recursos públicos que deberían ser destinados a la educación.
La organización hace un llamado urgente a . En un contexto global marcado por conflictos, crisis climática y desigualdad, la educación no puede esperar.