DEPORTES.- LeBron James sacudió este verano al oficializar su salida de Los Ángeles Lakers y firmar con los Philadelphia 76ers, en una operación cerrada por dos temporadas y 8 millones de dólares que incluye una opción de jugador, marcando así el inicio de un nuevo y desafiante capítulo en su carrera profesional a los 41 años de edad en la NBA.
La salida de LeBron pone punto final a un ciclo inolvidable de ocho años en los Lakers, periodo en el cual conquistó el título en la burbuja de Orlando en 2020 sin embargo, las dudas sobre su continuidad rondaron su mente al concluir la última campaña, marcada por molestias físicas que frenaron su arranque.

LeBron James: «No lo hago por dinero, quiero competir»
Consciente del revuelo mediático generado, el propio jugador despejó los enigmas sobre su futuro mediante una sincera confesión en la que admitió haber evaluado el retiro definitivo:
“Pensé que mi carrera había terminado cuando finalizó la temporada. No estaba listo para anunciarlo, pero estaba bastante seguro de que había jugado mi último partido. Esta es mi última decisión. No lo hago por dinero, todavía quiero trabajar. Todavía quiero competir, ganar y tener la oportunidad de ganar otro campeonato. Creo que puedo ayudar a los Philadelphia 76ers a convertirse en un equipo campeón y estoy muy emocionado de comenzar este increíble viaje una última vez».

Un legado dorado que busca un último broche de oro
Con este movimiento, Filadelfia se convierte en el cuarto destino en la trayectoria del legendario basquetbolista, sumándose a sus etapas previas en Cleveland Cavaliers, Miami Heat y los propios Lakers, habiendo saboreado las mieles del campeonato cerró con promedios cercanos a 21 puntos, siete asistencias y seis rebotes por encuentro, demostrando una vigencia física inusual para su edad.
Es el jugador con más encuentros disputados en la historia del circuito y un referente indiscutible que comparte la mesa de los más grandes de todos los tiempos, a la par de sumar tres medallas de oro olímpicas con la selección estadounidense (Pekín 2008, Londres 2012 y París 2024).
Ahora, su llegada a un plantel ya plagado de talento altera de inmediato el panorama competitivo de la liga, convirtiendo a los 76ers Philadelphia en un equipo temible.