Internacionales.- Más de 60 parlamentarios y líderes políticos de toda Europa expresaron en una carta su condena a las agresiones de Estados Unidos (EE.UU.) contra Venezuela, por lo que instaron a la Administración del presidente Donald Trump a poner fin a la escalada militar en el Caribe, que amenaza la paz, la seguridad y la estabilidad de la región.
En la misiva, los firmantes de países como España, Francia, Bélgica, Polonia, Alemania, Reino Unido, País Vasco y Escocia, condenan el despliegue de “buques de guerra, bombarderos estratégicos, aviones de combate y al menos 10.000 tropas en el Caribe”, además de rechazar las acciones encubiertas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Venezuela.
El Gobierno venezolano agradeció la “demostración de solidaridad hacia nuestro pueblo y su inalienable derecho a construir un futuro de autodeterminación”, expresó el canciller Yván Gil en su canal de Telegram.
A continuación, se muestra el texto íntegro de la carta:
Carta de políticos de Europa
Nosotros, los parlamentarios y líderes políticos signatarios de toda Europa, elevamos una grave alarma ante la inminente amenaza de intervención militar estadounidense en Venezuela.
El preludio de la invasión ya está en marcha. Una armada naval estadounidense -al menos ocho buques de guerra, bombarderos estratégicos, aviones de combate y al menos 10.000 soldados patrulla ahora el Caribe. Este despliegue de fuerza ya ha demostrado ser letal, con ataques a botes pequeños que han causado al menos 67 muertos. La administración de Trump ha cortado los canales diplomáticos con Caracas y ha autorizado operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela, mientras bombarderos B-52 de la Fuerza Aérea de EE.UU. rodean el Caribe. El Carrier Strike Group 12, que incluye al portaaviones USS Gerald R. Ford, cruza el Atlántico con destino al Caribe llevando consigo miles de tropas más.
Este escalamiento no es una anomalía; es simplemente el último intento de EE.UU. de amenazar y socavar la soberanía de las naciones de América Latina y el Caribe. Documentos desclasificados han confirmado la injerencia de la CIA en derrocar gobiernos democráticamente elegidos en América Latina, como Chile de Salvador Allende en 1973, Brasil de João Goulart en 1964 y Guatemala de Jacobo Árbenz en 1954. El costo humano de estas operaciones de cambio de régimen fue catastrófico, y su legado político perdura.
Pero este fortalecimiento militar eleva aún más las apuestas. Si EE.UU. lanza una intervención militar en Venezuela, marcaría la primera guerra interestatal de Estados Unidos en Sudamérica.
La excusa para la intervención es tan cansina como familiar. Bajo la bandera de combatir a los «narcoterroristas», Trump celebra ataques letales contra pescadores pacíficos arbitrariamente etiquetados como traficantes de drogas.
Ya hemos leído este guion antes. En Colombia, México y a lo largo de América Latina, la «Guerra contra las Drogas» de EE.UU. no dejó seguridad sino un torrente de derramamiento de sangre, despojo y desestabilización.
Por ello, condenamos en los términos más enérgicos la escalada militar contra Venezuela. Llamamos a las fuerzas progresistas de toda Europa a erigirse junto al pueblo venezolano.
Nuestra demanda es clara y nuestra resolución es firme: No a la guerra contra Venezuela.
Fuente Fuser News.
El Regional del Zulia.