LA GUAIRA/NACIONAL .- María Azucena Dupuy es una médico de la Costa Oriental del Lago del estado Zulia que sin pensarlo dos voces se unió al comité de profesionales de la medicina para atender a los pacientes en La Guaira tras los recientes terremotos del 24 de junio de 2026, una de las catástrofes más impresionantes de la historia venezolana.
El Regional del Zulia conversó con la doctora, y abrió su corazón para revelar su experiencia en esta compleja situación que ha trascendido lo puramente médico.
«Esta es una oportunidad que Dios me brindó para servir al prójimo, algo que me ha caracterizado desde mucho antes de ser médico», comentó conmovida a dos días de su llegada a la zona de desastres procedente de Ciudad Ojeda, municipio Lagunillas, pero con raíces valmorenses.

«Azu» viajó a La Guaira para ayudar a salvar vidas como médico. (Foto: Cortesía para ERZ).
A pesar del inmenso reto que significa trabajar en un entorno donde convergen paredes destruidas, vigas dobladas, escaleras colapsadas y vidas rotas, María Azucena Dupuy destaca por su resiliencia, su espíritu humanitario y las ganas de salvar vidas, aunque el escenario se torna muy rudo.
Sabe que enfrenta desafíos extremos y que más allá de las heridas físicas que ha curado tiene que cumplir con su deber.
La doctora relata con pesar, pero también con fe, casos desgarradores.
«Pudimos rescatar a un joven tras horas de lucha bajo los escombros, mientras que sus compañeros que estaban a su lado no sobrevivieron”, relató.
“Azu”, cuya madre es una funcionaria del Cuerpo de Bomberos del municipio Valmore Rodríguez del estado Zulia, le ha tocado escuchar los lamentos de los sobrevivientes ante las pérdidas de sus seres queridos.
“Ver a esos ciudadanos en los refugios y contándote sus pérdidas, impacta demasiado la vida de cualquiera», detalla la joven doctora zuliana.

La Dra. María Azucena Dupuy se tomó un tiempo para captar una postal que refleja el trabajo que realiza con los rescatistas de Ciudad Ojeda. (Foto: Cortesía para ERZ).
Además de sentir empatía con los heridos, María, es muy observadora, por momentos sus ojos marrones captan imágenes impactantes del paisaje desolado de La Guaira.
«Aunque las heridas de la ciudad abarcan un 80% de su territorio y la situación se percibe ensombrecido, la experiencia ha marcado un antes y un después en mi vida”, relató para el periodista Raúl Arroyo Valera.
Confesó, desde los más profundo de su alma, que la María Azucena que llegó a La Guaira el domingo 28 de junio de 2026, no es la misma.
“Esta tragedia me ha dejado una lección vital sobre la humildad y la urgencia de vivir el presente. Debemos amar, decirles a nuestros familiares cuánto los adoramos y no afanarnos por el mañana, porque todo puede cambiar en un instante», afirmó contundentemente.


El testimonio de la Dra. María Azucena Dupuy es una luz de esperanza en medio de la crisis.
«Dios jamás abandona a sus hijos. Solo espero que, en un tiempo no muy lejano, esta ciudad maravillosa vuelva a brillar», es la percepción que sintió Azu.
En muy pocos días, la médico general y residente de Traumatología y Ortopedia en el Hospital Pedro García Clara de Ciudad Ojeda, se despide de La Guaira y orgullosa por su noble trabajo y con sentimientos encontrados.
María Azucena Dupuy: Perfil
- El proyecto de vida de María está encaminado a servirles a la gente desde el amor.
- La doctora Azu retomará su trabajo habitual para seguir ayudando al prójimo.
- Azu viajó junto a los galenos: Elizabeth Jiménez, Internista: Wilmer Ching, Internista; Manuel Puche; Internista y José Pérez, Médico General.
- La familia de “Rutas sin Límites” gestionó el traslado a la zona de desastre.

«Dios jamás abandona a sus hijos», dijo Azu. (Foto: Cortesía para ERZ).
Raúl Arroyo Valera / @arroyoraul30
Fotos: Cortesía para ERZ