Vaticano.- Hoy, domingo 19 de octubre, la historia de Venezuela se escribió con lágrimas de fe, orgullo y una devoción inmensa en la mismísima Plaza de San Pedro. Miles de venezolanos colmaron el corazón del Vaticano, protagonizando un encuentro épico con la santidad, donde el Papa León XIV proclamó con solemnidad a los dos primeros santos de la nación: el venerable José Gregorio Hernández y la admirable Madre Carmen Rendiles.
Más de 55 mil peregrinos se congregaron, en la Plaza de San Pedro, entre ellos, una marea de unos 5 mil venezolanos se distinguió por su fervor desbordado. No eran solo espectadores; eran hijos que veían a sus intercesores ser elevados a la gloria.

Venezuela representada en la plaza de San Pedro
Desde tempranas horas, esta multitud de venezolanos, portando su bandera, no pudo contener la emoción cuando los nombres sagrados resonaron en la Plaza. La ovación fue inmensa que terminó en llantos, gritos de júbilo y un aplauso incesante que se extendió por minutos interminables.
En el preciso instante de la proclamación, las campanas del Santuario de La Candelaria en Caracas repicaron al unísono, una melodía sagrada que unió a la distancia.

En Isnotú, la cuna del «Médico de los Pobres», miles de peregrinos madrugaron para postrarse ante las pantallas, en un acto de amor puro y gratitud.
Esta canonización no es solo un hito religioso; es un triunfo nacional del espíritu. Es la confirmación de que la santidad nace de la humildad, el servicio y la esperanza que, hoy más que nunca, arropa a cada venezolano dentro y fuera de sus fronteras.



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EL REGIONAL DEL ZULIA





