Internacional, Oslo.- Cientos de venezolanos, activistas de derechos humanos y prominentes líderes políticos se unieron este 10 de diciembre en Oslo, Noruega, para participar en uno de los eventos más emotivos y simbólicos de la temporada del Nobel de la Paz: el tradicional desfile de antorchas.
Este año, el homenaje adquirió una resonancia especial, ya que gran parte de la manifestación fue dedicada a María Corina Machado, ganadora del galardón de 2024, convirtiendo las calles de la capital noruega en un símbolo global de esperanza democrática y resistencia venezolana.

La procesión, que se celebra anualmente, congregó a una multitud que abarrotó el centro de Oslo, portando antorchas y pancartas que visibilizaban la compleja situación política y social de Venezuela. El recorrido culminó frente al Grand Hotel, la residencia histórica de los galardonados.



En un momento de gran carga emotiva, fueron los hijos de María Corina Machado quienes salieron brevemente al balcón del hotel para saludar a la multitud. Su presencia, en representación de su madre, desató vítores y emocionadas muestras de apoyo por parte de los asistentes.

Aunque sus hijos ya han saludado a la multitud, fuentes cercanas a la delegación han confirmado que María Corina Machado no saldrá al balcón sino hasta la medianoche (hora local). La espera mantiene alta la expectativa entre los cientos de venezolanos que se han quedado para recibir sus palabras.
La energía y la luz de las antorchas en las calles de Oslo se transformaron en un poderoso mensaje de respaldo global. Este acto no solo conmemora el premio, sino que reafirma el compromiso de la comunidad internacional con los derechos fundamentales que Machado y el movimiento democrático venezolano defienden.


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