Salud.- Investigadores revelaron en Londres que un nuevo fármaco para Alzheimer, diranersén, mostró resultados prometedores al frenar el deterioro cognitivo temprano de la enfermedad. Este tratamiento experimental desarrollado por Biogen actúa de forma distinta, reduciendo los niveles de la proteína tau en el cerebro, un enfoque diferente a las terapias actuales.
Los tratamientos actuales para el Alzheimer, como lecanemab y donanemab, se centran en eliminar la acumulación de la proteína amiloide y logran ralentizar ligeramente el deterioro cognitivo. La proteína tau, por otro lado, es parte de un dúo tóxico que contribuye al desarrollo de la enfermedad, pero intentos previos de atacarla fracasaron.
Los hallazgos sugieren que el diranersén de Biogen no solo redujo los niveles de tau, sino que también ralentizó el deterioro cognitivo en un subgrupo de participantes. Este efecto fue comparable a la terapia contra el amiloide en el pequeño grupo donde se observó, según los resultados presentados en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer.
Promesas en el estudio de Biogen
El estudio inicial incluyó aproximadamente a 400 personas y Biogen planea una investigación más amplia para intentar confirmar el beneficio del fármaco. Jessica Langbaum, del Banner Alzheimer’s Institute, calificó los resultados como «muy prometedores si se confirman en las siguientes pruebas».
La doctora Reisa Sperling, del Hospital General de Massachusetts Brigham, advirtió que «aún es pronto», pero confía en que los hallazgos «revitalizarán el interés y la inversión en muchos mecanismos de la proteína tau». La necesidad de nuevos enfoques para combatir la principal causa de la demencia es evidente.
La enfermedad de Alzheimer afecta a más de 7 millones de estadounidenses y a decenas de millones en todo el mundo, y su causa exacta no se conoce con precisión. La proteína amiloide se acumula formando placas en el cerebro aproximadamente dos décadas antes de que aparezcan los síntomas.
Muchos científicos creen que la acumulación de amiloide desencadena, con el tiempo, una forma anormal de tau que forma ovillos neurofibrilares en las neuronas. Esta reacción final provoca los síntomas característicos de la enfermedad.
Mecanismo de acción y administración
Diranersén es un oligonucleótido antisentido que no ataca la acumulación de tau directamente. En cambio, instruye a un gen productor de tau para que genere menos cantidad de esta proteína. La doctora Cath Mummery, del University College de Londres y líder del estudio, explicó el proceso.
Mummery detalló que al reducir la producción de tau, se disminuye la cantidad de tau anormal que la microglía debe eliminar. Esto permite que el mecanismo de eliminación normal del cerebro tenga mayor capacidad para depurar la proteína.
A diferencia de los fármacos anti-amiloides que se administran por vía intravenosa, diranersén se inyecta en el líquido que rodea la médula espinal. Esta vía proporciona un acceso más directo al cerebro para el tratamiento.
Resultados inesperados y efectos secundarios
El fármaco tau de Biogen no alcanzó un objetivo clave preestablecido, aunque los resultados fueron prometedores. El estudio asignó aleatoriamente a personas con deterioro cognitivo leve o enfermedad de Alzheimer leve a diferentes dosis de diranersén o a un placebo.
En mayo, Biogen y su socio Ionis Pharmaceuticals anunciaron una sorpresa: la dosis más baja, administrada cada seis meses, tuvo el efecto más potente. Esto implicó que el estudio no demostró que las dosis más altas aportaran mayores beneficios, un resultado inesperado para los investigadores.
Cinco de seis pruebas cerebrales diferentes mostraron que la memoria y otras capacidades cognitivas de quienes recibieron diranersén empeoraban más lentamente que en el grupo de placebo, según Mummery. En la dosis más baja, esto se tradujo en una reducción del 26 % en el deterioro cognitivo.
Este cambio fue «aproximadamente similar» a lo observado en pruebas anteriores de fármacos para el amiloide. Este nuevo fármaco para el Alzheimer ofrece una esperanza relevante para la comunidad médica.
Entre los efectos secundarios del diranersén se incluyó dolor en el lugar de la inyección y un estado transitorio de confusión. Este último podía aparecer unos días después de la inyección y durar aproximadamente una semana.
Sin embargo, no se observaron signos de inflamación cerebral, un efecto adverso que puede afectar a quienes reciben fármacos anti-amiloides.
Investigaciones futuras y otros enfoques
La Universidad de California en San Francisco (UCSF) inauguró recientemente un estudio pionero llamado Plataforma Tau para el Alzheimer, financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH). Esta investigación probará diversas terapias experimentales contra la proteína tau, algunas combinadas con tratamientos actuales contra el amiloide.
La primera terapia a probar será una vacuna, AADvac1, diseñada para entrenar al sistema inmunitario a reconocer y combatir una porción específica de la proteína tau, explicó el doctor Adam Boxer de la UCSF. El enfoque de «plataforma» se expandirá a varias localidades e incluirá a personas con acumulación de proteínas relacionadas con la enfermedad sin síntomas.
En la reunión sobre el Alzheimer, investigadores también destacaron que el fármaco experimental obicetrapib, diseñado para reducir el colesterol, podría tener más beneficios que los relacionados con la salud cardiovascular. Se investiga si también podría disminuir la acumulación de proteínas asociadas al Alzheimer en personas con predisposición genética.
La razón de este posible efecto se relaciona con el gen APOE4, que afecta la forma en que el cuerpo procesa el colesterol y está vinculado a la predisposición genética al Alzheimer. NewAmsterdam Pharma, fabricante de obicetrapib, planea iniciar un estudio para verificar si el fármaco mitiga el riesgo en portadores de este gen.
Otras empresas, como Denali Therapeutics, buscan introducir fármacos contra el Alzheimer en el cerebro de forma más rápida y en mayores cantidades. Su director ejecutivo, Ryan Watts, explicó que la compañía aprovecha el transporte natural de hierro al cerebro.
El objetivo es desarrollar tratamientos que atacan la proteína tau y el amiloide. Es crucial este nuevo fármaco para el Alzheimer así como las demás investigaciones que avanzan en este campo.
Con información de AP News
Foto: Biogen vía AP
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