Internacionales.- El nuevo líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, dirigió este jueves su primer mensaje oficial a la nación en medio de un conflicto armado que sacude a todo Oriente Medio. El hijo del ayatolá Alí Jameneí —asesinado durante los bombardeos iniciales de Washington y Tel Aviv contra Teherán— utilizó la televisión estatal para fijar la postura del país.
La Asamblea de Expertos, integrada por 88 juristas islámicos, designó a Jameneí, de 56 años, como el sucesor con mando supremo sobre las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria.
En su alocución, el mandatario destacó la importancia estratégica de mantener la presión sobre las rutas marítimas globales. «Es fundamental seguir utilizando el bloqueo del estrecho de Ormuz. Se ha estudiado abrir otros frentes donde el enemigo tiene poca experiencia y será extremadamente vulnerable, y su activación se llevará a cabo si la situación de guerra persiste y en función de los intereses», reza el mensaje del líder supremo. Esta declaración marca una hoja de ruta clara sobre la posible expansión de las operaciones militares iraníes.
Unidad de Irán y reconocimiento a las fuerzas combatientes
Ante la crisis actual, el líder supremo hizo un llamado urgente a la cohesión social entre todos los sectores del pueblo persa. Jameneí enfatizó que la fortaleza del país reside en superar las diferencias internas para enfrentar las agresiones externas con un solo bloque.
«No debe permitirse ningún daño a la unidad entre los individuos y los distintos sectores del pueblo, que normalmente se hace especialmente visible en tiempos de dificultad. Esto se logrará dejando de lado los puntos de desacuerdo», afirmó el clérigo, quien concluyó este punto con una instrucción directa: «No dejen de ayudarse unos a otros«.
Asimismo, dedicó una parte central de su mensaje a exaltar la labor de las tropas que contienen el avance de las fuerzas enemigas en las fronteras. «La tercera parte de mis palabras es un sincero agradecimiento a nuestros valientes combatientes, que en circunstancias en las que nuestra nación y nuestra querida patria ha sido objeto de una agresión injusta por parte de las cabezas del frente de la arrogancia, han bloqueado el avance del enemigo con sus golpes contundentes y les han hecho abandonar la ilusión de poder dominar nuestra querida patria e incluso dividirla», declaró.
Reparaciones económicas y advertencia a las potencias regionales
Irán anunció que exigirá compensaciones financieras por todos los daños sufridos durante los ataques recientes. Jameneí advirtió que, si los responsables se niegan a pagar, Teherán procederá a la incautación de bienes o a la destrucción de activos por un valor equivalente.
Respecto a los países vecinos que albergan bases militares extranjeras, el líder recordó que siempre ha buscado relaciones constructivas, pero señaló que el uso de dichas instalaciones para atacar a Irán obliga a una respuesta militar quirúrgica contra esos puntos específicos.
Sobre este tema, el ayatolá fue tajante al denunciar la presencia militar externa en la región. «En el reciente ataque se utilizaron algunas bases militares y, naturalmente, tal y como habíamos advertido explícitamente, solo hemos atacado esas bases sin agredir a esos países», declaró Jameneí.
El mandatario añadió que Irán «se verá obligado» a continuar con estas acciones si las bases no cierran, asegurando que las promesas de seguridad de Estados Unidos son falsas y que cada nación debe definir su postura frente a los agresores.
El compromiso de venganza por el martirio de Alí Jameneí
El nuevo líder supremo evocó la figura de su padre asesinado con un relato personal sobre su firmeza ante la muerte. «Tuve el honor de ver su cuerpo después de su martirio; lo que vi fue una montaña de firmeza, y oí que su mano sana permanecía cerrada en puño», relató conmovido. Este simbolismo refuerza la determinación del Estado iraní de no retroceder en sus objetivos políticos y militares, manteniendo el legado de casi cuatro décadas de mandato de su progenitor.
Finalmente, la promesa de represalias por las víctimas civiles y militares cerró el comunicado oficial. «No renunciaremos a vengar la sangre de los mártires. Una parte limitada de esta venganza ya ha tomado forma concreta hasta ahora, pero mientras no se alcance su grado completo, este expediente seguirá estando por encima de los demás, y mostraremos una sensibilidad aún mayor en particular con respecto a la sangre de nuestros niños y menores», aseveró Jameneí, recordando ataques como el ocurrido contra una escuela primaria donde fallecieron 175 personas.
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Agencias y Medios Internacionales. (RM)