Especial.- En medio de la devastación que dejaron los sismos del pasado 24 de junio en Caracas y La Guaira, periodistas de El Regional del Zulia viven una jornada marcada por el dolor y la información.
Este 27 de junio, Día Nacional del Periodista, narran cómo han convertido la angustia personal en una fortaleza inquebrantable, manteniendo su compromiso de ser la voz de un pueblo que clama auxilio entre los escombros.

Periodistas de El Regional del Zulia se pronuncian ante la tragedia sísmica
Areli Ramos: “El periodismo está de luto”
Para Areli Ramos, periodista con más de 35 años de carrera, el periodismo se viste de luto.
“Esta tragedia que estamos viviendo todos los venezolanos nos ha afectado mucho. Y hoy, Día del Periodista, es una época donde siempre compartimos, celebramos y disfrutamos, pero esta vez lloramos por este pueblo que está sufriendo la furia de la naturaleza que no ha puesto a prueba a todos”, recalcó la comunicadora.

Aseguró que a pesar del dolor que siente por las pérdidas humanas, ver personas atrapadas, otras que faltan por ser rescatadas, tiene el deber de informar con objetividad e imparcialidad.
“Esta tragedia estará siempre presente en nuestras vidas. Porque ver a esa cantidad de niños y adultos que han muerto, otros que están atrapados sin saber si están vivos, serán recuerdos imborrables”, apuntó.
Gayledys Barrientos: El Periodista no es de piedra
Está atenta a todo lo que pasa en torno a la tragedia sísmica en Venezuela, cada palabra que escribe relata cómo hombres valientes rescatan a niños y adultos entre los escombros en La Guaira, y nunca pierde su olfato periodístico, se trata de la profesional de la comunicación; Gayledys Barrientos.
“El impacto emocional se maneja entendiendo que el dolor que sentimos no nos es ajeno, pero nuestra mejor forma de ayudar es informar con precisión”, así piensa cuando comienza sus crónicas para el portal noticioso El Regional del Zulia.

A juicio de Barrientos, “frente a la tragedia en Caracas y La Guaira, el periodista no es de piedra; la empatía es inevitable y necesaria para narrar el sufrimiento humano con respeto”.
Andrés Figueroa: El compromiso es informar
Desde la corresponsalía de Maracaibo, el joven periodista Andrés Figueroa se empapa de datos y notas referente a la cantidad de fallecidos y heridos por los sismos en la capital del país.
Investiga, contrasta la realidad y analiza cada argumento de los hechos sin dejar de pensar en las víctimas y los daños terribles que dejó el fatal siniestro a 724 kilómetros desde la capital zuliana.

Concuerda con el resto de sus colegas, afirmando que la objetividad y la imparcialidad son sus valores más preciados en el ejercicio de su carrera, pero cuando lo emocional se impone trata de frenar el sentimiento.
“En este tipo de casos no se esquiva la conmoción profunda en ese momento se gestiona la adrenalina y el sentido del deber te blindan temporalmente para poder transmitir la emergencia con precisión y respeto a las víctimas”, añadió.
José López: Por un sentido humanitario
Se le preguntó a José López, periodista zuliano e integrante de la corresponsalía de El Regional del Zulia en Maracaibo, sobre cómo maneja el impacto emocional al reportar la destrucción que dejó a su paso los sismos en Caracas y La Guaira.
Su respuesta fue contundente ante estos terribles escenarios de penuria, destrucción y desolación.

“El papel del periodista es preponderante en mantener el sentido humanitario y el hilo histórico de los momentos actuales”.
Sostiene que ha tratado de controlar las emociones de la tragedia por experiencia de años anteriores.
“Enfocarse en la verdad resulta en principio un norte para desarrollar un contenido que permita concentrar el valor de la noticia. Es importante mantener una fuerza psicológica que mantenga la narrativa de la historia”, argumentó.
Noris Hernández: “Nos toca el corazón”
La profesional de la comunicación tiene 35 años ejerciendo y en su andar noticioso ha sido testigo de desastres viales e inundaciones que tocan el corazón del periodista y la tragedia en Caracas y La Guiara no es la excepción.
“Este tipo de tragedias como la que hoy vivimos te quiebra por dentro, aunque tengas que mostrar fortaleza para llevar la conducción de la noticia. Pero en nosotros es más difícil porque somos parte de esa misma sociedad que sufre”, argumentó Hernández.
Narró la historia en fotos de un niño que logró sobrevivir a la devastadora tragedia en La Guaira, ahí sintió un profundo dolor en el alma, pero su teclado no dejaba de marcar las palabras precisas de la historia.

“Si un médico cura una pierna partida, él la opera con destreza porque no le duele ni representa una incertidumbre, pero si tu cubres la muerte de una persona es imposible no pensar que puedes en cualquier momento pasar por esa situación”, recalcó la periodista de El Regional del Zulia.
Es de la piensa que la conexión profunda y humana con la audiencia es insustituible, sugiriendo que solo la eventual (y quizás improbable) sustitución del corazón por un nanochip podría alterar ese vínculo genuino.
Mervis Salgueiro: No se debe alterar la precisión del mensaje
Ante la cobertura de desastres naturales de gran magnitud, como los sismos que han afectado recientemente al dos estados del país, el manejo del impacto emocional y la rigurosidad informativa se convierten en los principales retos para los profesionales de la comunicación.
Así lo argumentó el periodista de El Regional del Zulia, Mervis Salgueiro, quien sostiene que la prudencia, la responsabilidad y el apego técnico en el ejercicio periodístico actual son las claves ante cualquier desastre.

A juicio de Salgueiro, este nivel de impacto no debe transformarse en un factor que altere la precisión del mensaje.
Al contrario, insistió en que el desconcierto generalizado exige que el periodista active filtros éticos más rigurosos que nunca.
Aconsejó a periodistas ante la catástrofe: no alimentar el morbo, ni recurrir al sensacionalismo y no espectacularizar para conmover la audiencia, es decir tratar con ética el dolor ajeno.
Mileidys Piña: Es inevitable experimentar emociones
La profesional de la comunicación Mileidys Piña ha sostenido con fuerza su admirable vocación por muchos años con ética, responsabilidad y humildad sin evitar emociones fuertes ante desastre de la madre naturaleza como la destrucción por los sismos en el centro del país.
“Como seres humanos, es inevitable experimentar emociones; sin embargo, la convicción de cumplir con la labor para la que nos preparamos y saber que nuestras acciones o palabras pueden generar un impacto positivo y ayudar a otros, es lo que nos impulsa a seguir adelante”, afirmó Piña.

“Con apenas un segundo, una alarma o un mensaje inesperado quiebran la cotidianidad periodística. Se dispara entonces una montaña rusa de decisiones y sentimientos; un ciclo frenético que sabemos cuándo comienza, pero cuya culminación es, muchas veces, incierta», recalcó enérgicamente.
Raúl Arroyo Valera: Es un ejercicio de equilibrio
Tras los sismos del pasado 24 de junio de 2026, el comunicador social Raúl Arroyo Valera, ha enfrentado el desafío de cubrir la devastación en Caracas y La Guaira desde la distancia.
Describe este proceso como un ejercicio de equilibrio entre la contención emocional y el deber ineludible de informar.
En sus 20 años de ejercicio periodístico, afirma que la impotencia y el dolor están presentes, pero el rol del periodista es inquebrantable.

«El periodista se convierte en la voz de las familias que buscan desesperadamente a sus seres queridos entre los escombros. Ante su necesidad de ser escuchados, nuestra labor es estar presentes, ofreciendo no solo el altavoz para su dolor, sino también la empatía de ponernos en su lugar”, apuntó el periodista, oriundo de la ciudad de Bachaquero.

Raúl Arroyo Valera
Fotos: Adriana Gutiérrez
EL REGIONAL DEL ZULIA