CARACAS.- El escenario político venezolano ha dado un giro inesperado con el regreso al país de Dinorah Figuera, médica de profesión y presidenta de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional electa en 2015. Tras años en el exilio, su reaparición en Caracas para sentarse frente al presidente del Parlamento oficialista, Jorge Rodríguez, y el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, la coloca inmediatamente en el epicentro de la opinión pública.

Trayectoria, acusaciones en su contra y el trasfondo de su retorno
Dinorah Figuera, 61 años, nacida en Caracas, no es una recién llegada a la política. Es médica cirujana egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con una destacada especialización en epidemiología y gestión pública.
Su carrera combinó con la militancia partidista. Fue dirigente vecinal, concejal del Municipio Libertador de Caracas y ocupó cargos de alta responsabilidad en partidos como Causa R e inicialmente el Movimiento al Socialismo (MAS), antes de convertirse en una de las figuras clave del ala civil y organizativa de Primero Justicia (PJ).
Diputada en la AN
Fue electa diputada por el estado Aragua para el período 2010-2015 y reelecta en el proceso de diciembre de 2015. Durante su gestión parlamentaria, centró su agenda en temas de salud, derechos de la mujer y desarrollo social.

El relevo de Guaidó
En enero de 2023, tras la disolución de la figura del «Gobierno Interino», que encabezaba Juan Guaidó, las principales fuerzas de oposición mayoritaria, la designaron como presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, órgano parlamentario que se mantuvo bajo resguardo legal para la protección de activos en el exterior.
Luego de asumir la jefatura de la Comisión Delegada de la AN legítima en 2023, la Fiscalía General de la República emitió órdenes de aprehensión y solicitudes de alerta roja internacional contra ella y otros miembros de su directiva.
El Ministerio Público la acusó formalmente de:
Usurpación de funciones.
Traición a la patria.
Legitimación de capitales.
Asociación para delinquir.
Del asedio judicial al cara a cara con Jorge Rodríguez en Caracas
El trasfondo de la persecución que forzó el exilio de la diputada de Primero Justicia, las feroces descalificaciones del oficialismo en su contra y las claves del giro político que hoy la sienta frente a sus antiguos perseguidores

Cuándo y por qué decidió irse de Venezuela
La salida física de Dinorah Figuera del territorio venezolano se remonta a mediados de 2018.
El factor definitivo que forzó su salida fue el asesinato, bajo custodia, del concejal de Caracas y compañero de su partido (Primero Justicia), Fernando Albán, sumado al encarcelamiento del diputado Juan Requesens. En un contexto de creciente persecución contra la dirigencia de PJ y tras recibir alertas directas de una orden de captura inminente en su contra, Figuera cruzó la frontera hacia Colombia de manera discreta para luego establecerse en Valencia, España.
La ratificación del exilio en 2023
Su situación de refugio dio un giro radical en enero de 2023, cuando fue designada de forma remota como presidenta de la Asamblea Nacional de 2015. A partir de ese momento, lo que era un exilio de resguardo se transformó en un exilio institucional bajo el asedio directo de la Fiscalía General de Venezuela que ordenó la confiscación de sus bienes en Caracas y el congelamiento de sus cuentas.
De «delincuente» a interlocutora
Las manifestaciones públicas de Jorge Rodríguez. Antes de estrecharle la mano en el Palacio Federal Legislativo, el jefe del parlamento oficialista, Jorge Rodríguez, lideró una intensa campaña de descalificación pública e institucional contra Figuera.

Entre sus declaraciones más notorias y recurrentes en medios del Estado destacan:
La etiqueta de «ladrona de activos»: Tras el nombramiento de Figuera en 2023, Rodríguez la acusó directamente en sesiones parlamentarias de ser el rostro de una «banda criminal» encargada de «robarse los recursos de la república», haciendo alusión al control opositor sobre filiales en el exterior como Citgo. En repetidas ocasiones la tildó públicamente de «delincuente» y «asalariada de Washington».
La burla a su residencia en España
Rodríguez ironizó de forma recurrente sobre el hecho de que la presidencia de la AN legítima se ejerciera desde Europa. Llegó a declarar en tono de mofa que la oposición pretendía gobernar a Venezuela «desde un apartamento en Valencia, España», calificando su directiva como una «farsa inexistente y ridícula».
Exigencia de cárcel Públicamente, Rodríguez instó al Ministerio Público a ejercer con máxima severidad las órdenes de aprehensión, asegurando que tanto Figuera como su entorno debían «pagar ante la justicia venezolana» por delitos de traición a la patria.
El significado de la foto actual
El hecho de que hoy Dinorah Figuera se encuentre en Caracas y sostenga reuniones formales con Jorge Rodríguez demuestra la pragmática velocidad con la que se mueve la política venezolana.

El oficialismo ha pasado de exigir su captura inmediata en los canales estatales a reconocerla como una contraparte válida.
Este giro evidencia que, bajo la facilitación internacional y la mirada de Washington, ambas facciones han tenido que archivar la retórica de confrontación total para abrir paso a una negociación real sobre las condiciones políticas de Venezuela.
EL REGIONAL DEL ZULIA