Salud.– Con la llegada de las fiestas decembrinas, los fuegos artificiales iluminan el cielo y llenan de estruendo las calles. Para muchos adultos, se trata de un espectáculo tradicional; sin embargo, para la población infantil, especialistas advierten que la pirotecnia representa un riesgo grave para la salud física y emocional.
Más que un juego de luces
El impacto de la pirotecnia en los niños va más allá de las quemaduras visibles. El sistema auditivo infantil es mucho más sensible que el de los adultos, y los estruendos pueden superar los 120 decibelios, equivalente al ruido de un avión despegando a pocos metros. Esta exposición puede provocar daños auditivos irreversibles y crisis de ansiedad.
Accidentes frecuentes en urgencias
Datos hospitalarios señalan que los accidentes por pirotecnia son una de las principales causas de ingreso en salas de emergencia durante las fiestas. Entre los riesgos más comunes se encuentran:
Quemaduras de segundo y tercer grado por contacto directo o fallas en artefactos pequeños.
Lesiones oculares por partículas de pólvora y chispas.
Amputaciones parciales de falanges o extremidades por el manejo de explosivos en manos de menores.

Sensibilidad sensorial y crisis emocionales
La neuroeducadora Rusdeiba Agelvis advierte que los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), TDAH o bebés prematuros son especialmente vulnerables. Para ellos, los sonidos fuertes no son simples molestias: se perciben con intensidad abrumadora, generando llanto incontrolable, conductas agresivas o incluso autolesiones.
Estrategias de protección
Los especialistas recomiendan medidas preventivas para reducir el impacto de la pirotecnia en la infancia:
Refugio seguro: trasladar al niño a la habitación más silenciosa de la casa.
Tecnología: usar auriculares con cancelación de ruido o música relajante.
Objetos de apego: ofrecer peluches o juguetes sensoriales que reduzcan la ansiedad.
Preparación visual: mostrar videos de fuegos artificiales días antes y explicar su origen.
Consulta profesional: diseñar estrategias personalizadas con terapeutas ocupacionales.

Un llamado a la conciencia
La pirotecnia, símbolo de celebración, puede convertirse en un enemigo silencioso para los más pequeños. La prevención y la responsabilidad adulta son claves para que las fiestas no terminen en tragedia. Reconocer los riesgos y actuar con conciencia es el primer paso para proteger la infancia en un contexto donde la tradición no debe estar por encima de la salud.