Salarios en Venezuela: Entre la justicia social y la supervivencia empresarial

Para Consecomercio el ingreso de los venezolanos es un “tema trasversal y medular”, porque “la capacidad de compra es la que impacta directamente en ese consumo que nosotros tenemos de bienes y servicios en nuestros anaqueles”.

por Noris Hernández

Economía.– La economía venezolana se encuentra nuevamente en una encrucijada donde la urgencia de los anaqueles choca con la realidad de las cajas registradoras. Las recientes declaraciones de José Gregorio Rodríguez, presidente de Consecomercio, han puesto sobre la mesa un debate que trasciende lo económico para convertirse en un tema de estabilidad nacional: el ajuste de los ingresos de los trabajadores.

Rodríguez ha calificado como «justo» un incremento en las remuneraciones, pero su respaldo no es un cheque en blanco. Su postura revela la delicada arquitectura que requiere un aumento en un país donde la inflación ha sido, históricamente, el verdugo de cualquier mejora salarial. “Hay que tomar en cuenta ciertas variables para que no incida en materia inflacionaria y en la capacidad de compra del sector comercio y servicio”.

José Gregorio Rodríguez, presidente de Consecomercio.

La Trampa de la Inflación y el Consumo

Para el sector comercio y servicios, el ingreso de los ciudadanos es el motor principal. Sin capacidad de compra, los anaqueles se convierten en museos. Sin embargo, Rodríguez advierte que un aumento mal ejecutado podría «pulverizar» el patrimonio de las empresas privadas.

El análisis del gremio es claro: si el aumento no tiene un respaldo en la productividad o un mecanismo de financiamiento sólido, se trasladará inmediatamente a los precios, anulando el beneficio para el trabajador y asfixiando al comerciante.

 Salario vs. Remuneración: Una Distinción Estratégica

Uno de los puntos más agudos del análisis de Rodríguez es la necesidad de separar conceptos. En el contexto actual, el sector privado y el Estado enfrentan dificultades para asumir aumentos bajo la figura rígida del «salario» (con todas sus incidencias prestacionales), prefiriendo el concepto de «remuneraciones globales».

Salario: Base para el cálculo de vacaciones, prestaciones y bonos.

Remuneración: Incluye bonificaciones y otros incentivos que permiten dinero rápido en el bolsillo del trabajador sin comprometer la viabilidad financiera de la empresa a largo plazo.

Las Variables Críticas: Divisas y Tributos

El reporte de Consecomercio no ignora los factores externos que encarecen el costo de vida. La escasez de divisas y la presión de los costos operativos y tributarios son los responsables invisibles detrás del precio final de los productos.

Rodríguez enfatiza que los comercios formales no fijan precios al azar, sino que responden a una estructura de costos que ya está al límite. Cualquier ajuste laboral debe venir acompañado de una revisión de la Ley Orgánica del Trabajo y de políticas que no penalicen aún más a quienes mantienen la persiana arriba.

“Indudablemente que también existe allí una hoja de ruta, de revisión de normas que están alineadas al tema laboral y a la Ley Orgánica del Trabajo, no necesariamente para este ajuste que está muy cacareado y que creemos que es justo que se haga. Ahora en qué medida se va a hacer, bajo qué mecanismo se va a hacer y el financiamiento es importante para que pueda también tener una respuesta en todas esas variables económicas”, dijo.

El llamado de Consecomercio es a la prudencia técnica. La «hoja de ruta» propuesta sugiere que la mejora del ingreso no debe ser un decreto aislado, sino parte de una política integral que considere el financiamiento y la protección del tejido empresarial. La meta es ambiciosa: lograr que el trabajador gane más sin que el país pierda su frágil equilibrio económico.

El Regional del Zulia
Fuente/Unión Radio
Fotos/WEB

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