RUTA MUNDIAL 2026.- En un gesto de cercanía y total honestidad deportiva, el entrenador de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, dialogó con la prensa local en la puerta de su residencia en Pujato. Tras la dura derrota sufrida ante España en la final de la Copa del Mundo, el estratega santafesino ofreció un análisis directo, libre de excusas y con un profundo respeto hacia el nuevo campeón.
Al ser consultado sobre el desarrollo del encuentro y las polémicas que suelen rodear este tipo de definiciones, Scaloni fue tajante al descartar que el arbitraje hubiera sido un factor determinante en el marcador. Por el contrario, el director técnico prefirió enfocar el desenlace en el rendimiento estrictamente futbolístico de ambos planteles.
“Perdimos porque ellos fueron mejores. Hay que reconocer que jugaron mejor. Nosotros seguramente llegamos justos, es la realidad, pero hay veces que está bueno reconocer y eso creo que nos va a hacer mejores, sin duda”, expresó con madurez ante los cronistas apostados en el lugar.

Responsabilidad absoluta en la conducción
Lejos de evadir la autocrítica, el conductor de la “Scaloneta” asumió de forma madura el impacto de sus planteamientos y las variantes ensayadas a lo largo de los noventa minutos de juego, blindando a sus futbolistas de cualquier señalamiento.
“El técnico está para tomar decisiones. A veces se equivoca, a veces no, pero siempre es pensando lo mejor para el equipo”, afirmó con firmeza el seleccionador nacional.
Con estas declaraciones, Scaloni no solo cierra el ciclo mundialista con la hidalguía que ha caracterizado su gestión, sino que además siembra las bases de la reconstrucción de un proceso que, a pesar de este subcampeonato, se mantiene como uno de los más exitosos en la historia moderna del fútbol argentino.