Nacional.– En un mundo que a menudo define las capacidades a través de la vista, Sebastián Filoramo, a sus 15 años, ha decidido cambiar la narrativa. No lo ha hecho solo con palabras, sino con concreto, empatía y una visión empresarial que trasciende lo convencional. Como fundador y CEO de Country Park Barquisimeto, Filoramo ha inaugurado el primer parque inclusivo de Venezuela, un espacio que no solo desafía las leyes de la arquitectura tradicional, sino también los prejuicios sociales.
Ubicado en el corazón de Barquisimeto, Country Park nace como un santuario vanguardista diseñado para que la infancia recupere su esencia, lejos de la dependencia de las pantallas. La magia del recinto no es accidental; es el resultado de una planificación minuciosa orientada a la autonomía total.
El parque integra suelos podotáctiles y un sistema de rampas que garantiza que cada rincón sea accesible para todos. Aquí, la infraestructura no es un obstáculo, sino un puente que permite que niños con y sin discapacidad compartan el mismo juego, bajo el mismo cielo y con las mismas oportunidades.

Liderazgo con sello social
Sin embargo, el impacto de Sebastián va mucho más allá de la obra civil. El joven CEO ha convertido su empresa en un motor de cambio social mediante una política de empleo inclusivo, integrando a personas con discapacidad en su equipo de trabajo. Con esta acción, Filoramo demuestra en la práctica que el talento y la productividad no conocen limitaciones físicas.
La responsabilidad social es el pilar de su gestión. Al ofrecer brazaletes gratuitos para niños con discapacidad, Sebastián asegura que la alegría no esté condicionada por barreras económicas. «Es una comunidad donde la empatía y el respeto son los verdaderos protagonistas», señalan quienes han visitado el lugar en sus primeras semanas de apertura.
Un referente que trasciende fronteras
En tiempo récord, Country Park se ha erigido como un faro de esperanza que ya resuena fuera de las fronteras venezolanas, inspirando a otras naciones a replicar este modelo de integración.

Sebastián Filoramo ha ignorado los prejuicios para demostrar que la diversidad es, en realidad, una fortaleza colectiva. Su historia es un recordatorio contundente de que el liderazgo joven tiene el poder de rediseñar la sociedad hacia un horizonte más justo. En Barquisimeto, las limitaciones se han desvanecido para dar paso a un sueño donde todos pueden jugar.
Sobre Sebastían Filoramo
Sebastián Filoramo (15 años) es un joven emprendedor, conferencista y activista venezolano que ha transformado su condición de discapacidad visual en una plataforma de innovación social. Desde temprana edad, se dio a conocer por su habilidad para adaptar tecnologías y contenidos —como el famoso álbum del Mundial en Braille—, enviando un mensaje claro: la inclusión no es un favor, sino un derecho.

Como Fundador y CEO de Country Park Bqto, Sebastián ha pasado de la sensibilización digital a la ejecución de proyectos tangibles. Su liderazgo se caracteriza por una madurez excepcional, centrada en la arquitectura accesible y el empleo inclusivo. A través de su labor, Sebastián no solo rompe barreras arquitectónicas, sino que desafía los techos de cristal del mundo corporativo, demostrando que la juventud y la diversidad son los motores ideales para rediseñar una sociedad más justa y empática.
El Regional del Zulia
Fuente/Gente de Aquí
Foto/WEB