Deportes.- El Super Bowl que se jugará este domingo en Santa Clara, entre Seattle Seahawks y New England Patriots, se desarrollará bajo un esquema de seguridad similar al de ediciones anteriores y sin operaciones de control migratorio del ICE, de acuerdo con fuentes familiarizadas con la organización del evento.
La noticia busca traer calma en un contexto social tenso en Estados Unidos, donde las políticas migratorias han estado bajo fuerte escrutinio.
Según la información compartida con autoridades locales por el Comité Anfitrión del Área de la Bahía, las operaciones de inmigración no suelen realizarse durante el Super Bowl, una tradición que se mantendrá en esta edición.
Seguridad habitual para el evento
Desde la NFL, el mensaje ha sido claro: coordinación total con fuerzas del orden locales, estatales y federales para garantizar un entorno seguro para jugadores, aficionados y personal.
Roger Goodell, comisionado de la liga, explicó que el Gobierno federal forma parte del esquema de seguridad, como ha ocurrido en administraciones pasadas, sin que ello implique operativos migratorios dirigidos a los asistentes.
En años anteriores, una división del ICE conocida como Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) ha participado en labores de apoyo y coordinación entre agencias.
Para este Super Bowl, su papel será nuevamente el de enlace entre distintas instancias federales, sin acciones de control migratorio dentro o alrededor del estadio.
A pesar de ello, el tema ha generado manifestaciones. El lunes, en San José, un grupo reducido de personas protestó contra las acciones del ICE, reflejando el ambiente de tensión que se vive en distintas ciudades del país.
Bad Bunny, el medio tiempo y un gran mensaje
El contexto social se intensificó aún más con la confirmación de Bad Bunny como la estrella del espectáculo de medio tiempo. El rapero puertorriqueño, ganador del Grammy 2026, había evitado recientemente presentarse en el territorio continental de Estados Unidos por temor a que agentes federales detuvieran a sus fans.
Su participación no ha pasado desapercibida. Grupos conservadores han reaccionado con dureza, incluida la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Aun así, Bad Bunny fue contundente el domingo pasado al recibir su premio Grammy, cuando lanzó un mensaje directo: «ICE fuera… no somos extranjeros, somos humanos y somos estadounidenses».
En México y Latinoamérica, donde el Super Bowl tiene millones de seguidores, la expectativa no solo está en el juego, sino también en lo que ocurra fuera del emparrillado. Por ahora, el mensaje es claro: el futbol americano será el protagonista, sin redadas migratorias, pero con un trasfondo social que sigue muy presente.
Deportes.
Medios Internacionales.
El Regional del Zulia.