Nacional.- El más reciente informe de Transparencia Venezuela, correspondiente al mes de septiembre, revela un panorama inquietante en las costas del país: un total de 110 tanqueros fueron detectados en aguas territoriales, de los cuales al menos 47 operaban en situación irregular entre ellos, 12 buques están sancionados por organismos internacionales como la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos y la OFSI del Reino Unido, mientras 29 mantuvieron apagado su sistema de rastreo.
Las navieras responsables de estos buques tienen sede en países como China, Vietnam, Liberia, Emiratos Árabes Unidos y las Islas Seychelles, lo que evidencia una red internacional de transporte marítimo que opera en los márgenes de la legalidad y que podría estar comercializando crudo venezolano en medio de sanciones globales.

Irregularidades en altamar
El informe publicado por los medios nacionales detalla que, además de los 12 buques sancionados, otros 29 tanqueros navegaron con sus sistemas de rastreo apagados —AIS o sistema de identificación automática—, lo que constituye una violación de las normas internacionales de navegación. También se identificaron seis buques furtivos, como el Xanthos EOS (Curazao) y el Samira (Islas Comoras), que operan sin trazabilidad y con registros opacos.
Este comportamiento irregular refuerza la hipótesis de que muchas de estas embarcaciones están diseñadas para evadir controles, ocultar rutas y diluir responsabilidades en caso de sanciones o accidentes ambientales.
En comparación con los meses anteriores, 52 de estas embarcaciones ya habían sido detectadas previamente en costas venezolanas, mientras que 11 tanqueros son nuevos en el monitoreo. Del total, 18 buques izaban bandera venezolana, mientras que el resto correspondía a navíos extranjeros, reflejando la compleja dinámica del transporte marítimo en la región.
Entre los buques sancionados identificados figuran el Antlia, Apus, Avril y Sensus, todos bajo bandera de Guinea y sancionados por Estados Unidos y el Reino Unido; así como el Dianchi, Guru, Malak y Samira, de Islas Comoras, sancionados adicionalmente por la Unión Europea
¿Qué significa esta situación?
La presencia de tanqueros sancionados y furtivos en aguas venezolanas pondría en evidencia la fragilidad del sistema de control marítimo con el uso registros en paraísos regulatorios y tecnologías de evasión convierte al transporte de crudo en una actividad de alto riesgo patrimonial, ambiental y legal.
Además, esta red de buques irregulares representa un desafío directo a los mecanismos de sanción internacional.